Trabajadores en ERTE y ganando menos de 22.000 euros deberán presentar la declaración

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

ASTURIAS

JOSE PARDO

Gestha insiste en que este año las devoluciones de Hacienda serán reducidas e incluso saldrá a pagar

16 mar 2021 . Actualizado a las 18:34 h.

Si ha estado en ERTE y este año ha ingresado menos de 22.000 euros deberá presentar la declaración de la renta igualmente. Es la advertencia que lanzaron esta mañana en un comunicado, recogido por Europa Press, los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).

Los trabajadores que hayan cobrado entre 14.000 y 22.000 euros en el 2020 tendrán la obligación de declarar si la prestación obtenido del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) supera los 1.500 euros anuales, algo frecuente. 

Los técnicos tienen puesta su mira en los empleados que han estado en ERTE antes de que arranque la campaña de la renta. Esta año no será como los anteriores porque hay unos 3,5 millones de trabajadores que, en algún momento del 2020, han estado cubiertos por los ERTE y eso introduce novedades fiscales en sus declaraciones.  

La principal que señala Gestha es que las cantidades pagadas por el SEPE en el marco de un ERTE se consideran rendimiento del trabajo -como si fuera un sueldo más-. El SEPE se considera un segundo pagador que se suma a la empresa en el impuesto sobre la renta. Y aunque la baja cuantía de la percepción por el ERTE «no será objeto de retención en la mayoría de los casos», sus técnicos advierten de que puede haber sorpresas. Las retenciones que efectuaron las empresas en el 2020 fueron inferiores porque los salarios anuales fueron más bajos (no han pagado los salarios en su totalidad). Así que la devolución de la declaración se reducirá bastante más de lo habitual. En el caso de trabajadores sin cargas familiares ni deducciones es posible que, aun habiendo estado en ERTE, Hacienda les exija ingresar dinero. 

Por otro lado, los técnicos han recordado que, en algunos casos, se han pagado «indebidamente» prestaciones por ERTE a trabajadores que se habían reincorporado a la actividad laboral. Si, a causa de un ERTE fraudulento, el SEPE exigió en el 2020 su reintegro, el cobro correcto del SEPE debe estar reflejado en los datos fiscales de la Agencia Tributaria (AEAT). Si, por el contrario, el SEPE exige el reintegro en el 2021, habrá un importe superior en los datos fiscales y se tendrá que modificar el borrador para que este error no afecte a esta declaración de la renta. En este caso, Gestha ha recomendado a los trabajadores que revisen el borrador para comprobar que no se ha incluido la prestación reembolsada o a reembolsar.

Por último, Gestha ha explicado que el tratamiento fiscal de los ERTE no ha variado con respecto a otros ejercicios, «aunque este año haya muchos más contribuyentes afectados con motivo de la pandemia».