El control de la cepa brasileña, clave para contener la cuarta ola en Asturias

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Vista exterior del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA)
Vista exterior del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) EFE | J.L.Cereijido

Los expertos muestran preocupación por la efectividad de las vacunas ante una variante brasileña sobre la que hay pocos estudios pero que parece más transmisible y puede provocar casos más severos

26 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La confirmación a última hora del miércoles de que en Asturias hay un caso positivo de Covid-19 que se corresponde con la cepa brasileña, además de dos casos sospechosos que se están secuenciando ha generado que, de nuevo, se planteen los interrogantes e incertidumbres que también surgieron el pasado mes de diciembre cuando en la región aparecieron los primeros infectados por la variante británica. ¿Es más contagiosa la cepa brasileña que las otras variantes que hasta ahora han circulado por la región? ¿Seguirán siendo efectivas las vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca? ¿Puede la nueva cepa de la Covid-19 llegar a desbancar a la variante británica, dominante casi al cien por cien en nuestra comunidad autónoma? ¿Hay que tomar nuevas medidas de restricción o de vigilancia ante la variante brasileña? ¿Puede contribuir esta cepa a que se genere una cuarta ola?

Los expertos aún responden a estas preguntas con prudencia porque, como indica el epidemiólogo Pedro Arcos, «aún hay pocos estudios sobre la variante brasileña». Sin embargo, el también profesor y director de la Unidad de Investigación en Emergencias y Desastres de la Universidad de Oviedo sí señala que por lo que se conoce hasta el momento de la cepa que ya ha llegado a Asturias «todo indica que es más transmisible que la variante británica».

Esta consideración la hace también el ex directivo de Salud Pública de la OMS, Daniel López Acuña, quien explica que «las variantes brasileña y sudafricana son variantes con mayor contagiosidad». Es más, el mismo añade que estas mutaciones «producen casos más severos que requieren estancias hospitalarias mas largas y pueden generar directa o indirectamente mayor letalidad».

Pero si para los expertos es preocupante que la variante brasileña sea más transmisible, más lo es aún que pueda estar comprometida la eficacia de las vacunas que hoy por hoy se están inyectando a la población. «Hasta el momento no hay evidencia de que las vacunas disponibles sean inefectivas contra estas tres cepas», explica López-Acuña, que no obstante apostilla que «nada garantiza que las vacunas pueda seguir siendo efectivas ante el surgimiento de nuevas variantes».

En este sentido, el profesor Arcos expone que la nueva cepa presenta «cambios en la proteína de la superficie» pero que «todavía no se sabe cómo puede afectar a la efectividad de las vacunas». «Los cambios de esta variante son más parecidos a la variante sudafricana y, por tanto, esos cambios puede que hagan las vacunas menos efectivas», traslada el epidemiólogo. Es decir, lo que se trata de determinar es si ante la variante brasileña, una persona vacunada que se contagia de esta cepa genera una cantidad de anticuerpos menor de lo que produciría ante la variante británica. «Puede ser que proteja menos o a un menor número de personas», afirma el mismo.

Teniendo en cuenta esto, el epidemiólogo dice que «la variante brasileña podría desbancar a la variante británica», aunque matiza que «eso lleva tiempo y no ocurre en dos semanas». Para López-Acuña, en cambio, la percepción es que «la variante brasileña no tendrá la misma penetración que la británica, que ha sido en buena medida responsable de la tercera ola y amenaza con intensificar los repuntes de la incipiente cuarta ola».

No obstante, en lo que coinciden ambos es que es necesario que en la región se realice un control y una vigilancia exhaustiva para contener la cuarta ola y la propagación de la cepa brasileña. «Hay que tratar de identificar a todos los contactos de los casos de esta variante y que no se nos escape ningún caso», apunta Pedro Arcos, que también considera necesario que se controle la llegada de pasajeros de determinados sitios». Por su parte, el ex directivo de la OMS insta a «seguir haciendo tipificación de variantes y vigilar epidemiológicamente» el grado de penetración de la cepa brasileña. Así, el mismo comenta que el que esta variante desbanque o no a la británica «dependerá de que seamos eficaces ahora para reducir la incidencia, atajar la transmisión y doblegar la curva y así minimizar el surgimiento y la proliferación de nuevas variantes». A esto añade la necesidad de «sostener las medidas restrictivas para evitar la transmisión».

Pocos estudios sobre la variante brasileña

El epidemiólogo Pedro Arcos manifiesta, de todo modos, que por ahora hay pocos estudios sobre la variante brasileña y que habrán de pasar «uno o dos meses para tener números», como puede ser el número de reproducción básico (Ro) de esa variante. Para ello es necesario estudiar grupos de población infectados por esa cepa, al igual que para saber la efectividad de las vacunas que se están poniendo actualmente. De hecho, para este experto, es más preocupante que la variante brasileña pueda disminuir la efectividad de las vacunas que que sea más contagiosa. «Lo primero preocupa más porque habría que preparar otra vacuna, y eso lleva tiempo».

No obstante, Arcos advierte que «los virus mutan constantemente» y que cabe esperar que haya más mutaciones. «Es normal que los virus cambien para adaptarse a la población», explica el mismo, que concluye que «la solución es desarrollar una vacuna genérica para todos los coronavirus, una vacuna que tenga en cuenta proteínas del interior del virus y que funcione bien con muchos tipos».