El potencial agrícola de Asturias como paraíso del «cannabis» legal

Elena G. Bandera
E. G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

Cañamo Valley

«Aquí crece muy bien: el clima es perfecto y las condiciones de la tierra, ideales», dice uno de los asturianos que ha recuperado el cultivo de cáñamo industrial para uso alimentario

25 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Aparentemente, la plantación que abre estas líneas podría ser de marihuana, pero es cáñamo industrial que ya ha sido cosechado en Ribadesella para obtener semillas y otros productos como aceite virgen extra o harina. La plantación ocupaba una hectárea y media y fue cultivada en junio del año pasado con tres variedades de semillas de Cannabis sativa certificadas por la Unión Europea (UE). Es decir, variedades cuya siembra está permitida en España con destino a la producción industrial de fibra, grano y semilla por tener una concentración de THC, el componente psicoactivo del cannabis, casi residual al ser menor del 0,2%.

Existen cientos de variedades de cannabis y a la que tiene bajo contenido en THC, y que es por lo tanto legal, se la conoce comúnmente como cáñamo y está protagonizando una auténtica revolución -casi silenciosa- a nivel internacional. Tanto por la proliferación de innumerables -más de 25.000- usos y productos elaborados con cáñamo en infinidad de sectores -al alimentario se suman, entre otros, textil, construcción, automóvil o estética- como por el creciente interés que está despertando su cultivo en el medio rural ante semejante potencial económico.

Siempre se ha puesto como ejemplo que las velas, las cuerdas, las ropas y hasta las biblias en las carabelas del viaje de Colón a América eran de cáñamo, que forma parte de la historia de la humanidad precisamente por todos esos usos, otrora olvidados por cuestiones de geopolítica, que se están redescubriendo de un tiempo a esta parte, coincidiendo con la despenalización del cannabis con fines medicinales y recreativos en diferentes partes del mundo o con su eliminación de la lista IV de la Convención única de Estupefacientes de 1961 por parte de Naciones Unidas el año pasado.