Sandra Crespo, exconcursante de Gran Hermano: «Temo por mi vida y por la de mis hijos»

ASTURIAS

Sandra Crespo
Sandra Crespo

Su expareja, que fue chófer de Isabel Pantoja, ha resultado absuelto de los delitos de violencia de género denunciados por la gijonesa

29 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La gijonesa Sandra Crespo, concursante de Gran Hermano 6, y su expareja Jesús González, exchofer de Isabel Pantoja, llevan desde 2019 en una encrucijada judicial. Un juez de Benidorm, lugar donde residen en la actualidad, decretó el pasado 19 de abril la absolución de González, acusado de varios delitos de violencia de género denunciados por la asturiana. No obstante, Francisco González, abogado de la asturiana, recurrirá la sentencia ante la Audiencia Provincial de Alicante. Crespo -que tiene tres hijos en común con González: Aaliyah, de 12 años; Yahëlle, de 8; y Shyloh, de 5- ha sido contundente al respecto: «La sentencia es un verdadero escándalo».

«No entiendo cómo un juez puede absolver a una persona cuando hay hechos probados», clama la gijonesa, que asegura que la que ya es su expareja amenazó de muerte tanto a ella como a sus hijos: «Realmente temo por mi vida y la de ellos. No sé si él directamente o la gente con la que se relaciona nos puede hacer algo», cuenta derrumbada Sandra Crespo. No obstante, el juez ha entendido que las injurias de las que se le acusa a Jesús González sí se llevaron a cabo, pero no tienen una trascendencia penal, por lo que ha fallado a favor del acusado. Así es que el abogado de la acusación particular ya ha pedido el sobreseimiento de la causa judicial.

La muerte del padre de Sandra, la gota que colmó el vaso

«El día que decidí poner punto y final a todo fue cuando faltó mi padre», relata Crespo, todavía con un nudo en la garganta. Cuenta que «fue entonces cuando vio (Jesús González) que faltaba un referente masculino en la familia y entonces me empezó a machacar». Más allá de hechos concretos en los que ella considera fue maltratada, al igual que sus hijos, apunta que a día de hoy se siguen produciendo algunos de ellos «porque sabe (González) que no le va a pasar nada». Cuando tomó la decisión de separarse de la que entonces era su pareja, Crespo asegura que se vio en la calle «con cinco euros en el bolso». Relata que poco a poco, desde que ella estaba en televisión, la fue anulando como persona hasta el punto de que tuvo y tiene, a día de hoy, que recibir ayuda psicológica. «Son dos años seguidos yendo de la comisaría al juzgado y del juzgado a la comisaría. Es un sinvivir», relata al borde del llanto.