«Piñatex», el invento con el que una asturiana aspira a uno de los premios a la innovación más prestigiosos de Europa

E.R. REDACCIÓN

ASTURIAS

La salense Carmen Hijosa opta al galardón «European Inventor Award 2021»

04 may 2021 . Actualizado a las 10:01 h.

La emprendedora asturiana Carmen Hijosa (Salas, 1952) ha sido nominada por la Oficina Europea de Patentes en la categoría SMEs (PYMES) del European Inventor Award 2021 por haber desarrollado una alternativa al cuero hecha a partir de fibras de hoja residual de piña. Bajo el nombre de «Piñatex», se trata de un tejido natural, suave, duradero y versátil que utiliza un residuo como materia prima y que, además, su producción impacta menos en el medio ambiente que la fabricación de cuero de vaca, que, por lo general, emite gases contaminantes desde el primer proceso de creación. Un trabajo pionero que ha posicionado a la empresa como líder del mercado, en un momento en el que los consumidores están empezando a presionar en favor de opciones más sostenibles.

Tras mudarse a Irlanda a los 19 años, Hijosa cofundó la empresa de fabricación de cuero de lujo Chesneau Leather Goods en 1977. Allí, también desempeñó el cargo de directora de diseño y venta a clientes de alto nivel como Harrods. Sin embargo, después de dirigir la empresa durante 15 años, comenzó a trabajar como consultora de diseño textil para el Banco Mundial, así como en institutos de investigación. Pero no fue hasta 1993, momento en que la organización internacional de finanzas le pidió analizar la industria del cuero filipina, cuando la salense, al ver el impacto ambiental y social negativo de la industria, se vio impulsada a desarrollar una alternativa sostenible.

Por ello, decidió desarrollar un tejido respetuoso con el medioambiente que fuera adecuado para la exportación y que aprovechase mejor las habilidades y las materias primas de Filipinas. «Las hojas de piña son muy fuertes, finas y flexibles; tradicionalmente han sido utilizadas en las Filipinas durante 300 años para confeccionar tejidos hechos a mano. Entonces, empecé a pensar: ‘¿Qué pasa si hago una malla con estas fibras de hojas de piña? ¿Será esta malla de fibras muy diferente al cuero?», se preguntaba Carmen Hijosa.