Arriba la frontera con Galicia: «No veíamos el día de juntarnos de nuevo»

Tras seis meses, los lazos vuelven a estrecharse entre las dos comunidades

Desde la pasada medianoche se recupera la movilidad entre Galicia y Asturias, con lo cual en el puente de Los Santos no habrá más controles por el cierre perimetral, como este, en una foto de archivo
Desde la pasada medianoche se recupera la movilidad entre Galicia y Asturias, con lo cual en el puente de Los Santos no habrá más controles por el cierre perimetral, como este, en una foto de archivo

Ribadeo

Llegó el día. La frontera entre Asturias y Galicia, cerrada por las restricciones del covid-19 desde finales del mes de octubre, hace ya más de seis meses, se levantó la pasada medianoche. De nuevo se puede circular con libertad entre A Mariña y el Occidente asturiano, lo que se celebra por todo lo alto principalmente en los municipios fronterizos: Ribadeo, CastropolVegadeoTrabadaA Pontenova, San Tirso o Taramundi. Vuelven los reencuentros familiares sin cortapisas y se estrechan de nuevo los lazos económicos, un aspecto fundamental para ayuntamientos como Ribadeo, con un marcado carácter comercial y donde se estima que el 60 % de la clientela tradicional procede del Principado.

Y un buen ejemplo se da precisamente hoy, porque el comercio de Ribadeo abre el domingo y la villa se convierte más en punto de encuentro. Se espera una mayor animación, pues en la gente hay ganas de cruzar el puente de los Santos y de ir a disfrutar de la hostelería vecina (a uno y otro lado), tras meses sin hacerlo. Aunque bien es cierto que ya era mucha la gente que, sobre todo por motivos laborales, cruzaba la frontera, ahora se normaliza una relación que, con las restricciones, provocaba episodios un tanto surrealistas, como los que vivían vecinos de la zona de Abres, con propiedades en ambas comunidades, separadas por el puente que cruza el Eo.

Ribadeo es el gran beneficiado por la apertura de la frontera. Pero todos celebran la medida. José Antonio Fernández, gerente de la asociación de comerciantes de Vegadeo, señaló: «Vegadeo es una zona de paso, un nudo de comunicaciones, y que se normalice la circulación es muy positivo, que haya tránsito de un lado a otro. A nivel comercial y de hostelería, aquí se nota mucho la caída de clientes del interior de Ribadeo, de Trabada, A Pontenova... sobre todo en determinados sectores, como la hostelería, el textil o la horticultura».

«¿El verano? Lo veo con optimismo, porque hay que intentar verlo así, pero con prudencia. Bajar la guardia se puede pagar muy caro», añadió.

El presidente de la asociación de comerciantes de Ribadeo, Francisco Iriarte, declaró: «Estoy muy feliz, pero también muy preocupado. Estoy pidiendo prudencia a todo el mundo, porque si no va a ser un desastre. Ya hay muchas plazas de hotel reservadas y el domingo habrá mucha gente. Por eso solo pido sentido común. Lo pasamos muy mal y no podemos volver atrás».

Los alcaldes

Entre los alcaldes, sin restar un ápice de importancia a la apertura de la frontera, se lanzan también mensajes de prudencia, conscientes de que el virus no está derrotado y de que la situación puede cambiar de un día para otro. El regidor de Ribadeo, Fernando Suárez, precisa: «Vamos de la mano de las autoridades sanitarias, pero la verdad es que no veíamos el día de poder reunirnos de nuevo. Estábamos deseando que vinieran, como estábamos deseando poder ir a Tapia, Castropol, Los Oscos ... La gente de occidente a veces me decía "cuánto tiempo nos lleva", y yo les respondía "cuánto tiempo nos lleva a nosotros". Este domingo será un buen día para todos, para vernos a partir de ahora comprando en La Vega, tomando una copa en Tapia o dando un paseo por Taramundi, como los asturianos comprando en Ribadeo, yendo a Foz...»

El alcalde de Castropol, Francisco Javier Vinjoy Valea (PSOE), manifestó: «La apertura de la frontera es una noticia extraordinaria y esperemos que perdure, que no se vuelva a cerrar, porque será un indicador de que las medidas para frenar la pandemia están resultando efectivas y el proceso de vacunación también. El cierre de la frontera nos impide a los que vivimos en la ría desarrollar la vida de comarca que tradicionalmente se hace en esta zona, así que ahora podremos volver a lo que es lo normal».

Optimismo en restaurantes y hoteles: «La gente tiene ganas de salir y de viajar»

Aunque con la prudencia que obliga haber pasado tantos meses de dificultades, en la hostelería, fundamentalmente entre responsables de restaurantes y hoteles, se impone un evidente optimismo: «Espero que estos dos meses que vienen antes del verano trabajemos muy bien, porque después de tanto tiempo cerrados y con limitaciones, la gente tiene ganas de salir y de viajar», apunta Alfredo García, de Casa Jano, en Piantón (Vegadeo).

«Nosotros no nos podemos quejar, porque aunque perdimos mucha clientela de toda Galicia, compensamos con otra que ganamos de Asturias, gente del centro, de la cuenca minera, del oriente asturiano, que tampoco podía salir de Asturias y se acercaba por esta comarca. Pero ahora, cuando se podrá abrir hasta la una de la madrugada, vamos a ganar cenas y confío en que se comience a trabajar bien los fines de semana».

Al otro lado del Eo, José Blanco, chef y propietario del restaurante La Solana de Ribadeo, apuntó: «Las expectativas son muy buenas, porque para nosotros, para Ribadeo, abrir la frontera con Asturias es muy importante ya que tenemos muchos clientes de allí. En La Solana los fines de semana ya estábamos trabajando bien y en lo que confío es en que se active más el día a día, entre semana, porque va a haber mucho más movimiento».

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