La joven que apuñaló a su bebé y lo arrojó a un contenedor se declara culpable

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La acusada de asesinar de 53 puñaladas a su bebé recién nacido en Gijón en agosto del 2019, durante el juicio
La acusada de asesinar de 53 puñaladas a su bebé recién nacido en Gijón en agosto del 2019, durante el juicio ep

La fiscal se muestra horrorizada ante el proceder de alguien que estudió para profesora de infantil. El padre biológico, que desconocía el embarazo, donará su indemnización al Patronato San José

10 may 2021 . Actualizado a las 16:32 h.

La joven acusada de asesinar a su bebé recién nacido de 53 puñaladas en Gijón en 2019 se ha declarado culpable en la primera sesión del juicio con tribunal de jurado que acoge desde este lunes la Audiencia Provincial.

La joven, Silvia A.M., que en el momento del cometer el crimen tenía 27 años, ha respondido con un «sí» cuando la magistrada le ha preguntado si se declaraba culpable, después de que su defensa anunciara en la sala la intención de la procesada, que también ha respondido afirmativamente cuando se le ha preguntado si lo hacía de forma libre y sin presiones.

La acusada, que se enfrenta a una petición de pena de prisión permanente revisable, ha rechazado responder a las preguntas tanto de su abogado defensor Javier Menéndez Barbón como de la Fiscalía y del letrado Ricardo González, que ejercita la acusación particular en nombre de su entonces pareja, que desconocía que estuviera embarazada, de forma que la vista continuará mañana con la práctica de las pruebas testificales y periciales.

Silvia A.M no se ha inmutado pese a la contundencia de la descripción de los informes de las acusaciones sobre lo que han calificado como «un proceder inhumano y malvado» de una mujer que estudió para profesora infantil.

La fiscal ha dicho que el crimen es un caso «especialmente sobrecogedor» porque el bebé recibió 53 puñaladas punzantes y cortantes con el filo y la punta de un cuchillo.

Ha pedido al jurado que se fije en las imágenes de las fotografías que muestran a un bebé que murió «desangrado, sin nombre y sin voz» y que, por tanto, no podía gritar ni pedir ayuda.

La fiscal ha añadido que en 33 años de profesión jamás vio un caso tan brutal puesto que la acusada actuó con «una maldad tan extrema», ha añadido, que fue capaz de matar a su hijo con plena conciencia y voluntad ya que, a su juicio, no presentaba alteración psíquica alguna en el momento del asesinato.

A su juicio, el móvil del crimen respondía a que se trataba de un niño no deseado y ha destacado que, «con total frialda», una vez que asesinó a su hijo, se fue de vacaciones con su pareja y padre biológico del bebé «a disfrutar» y un mes después celebró el cumpleaños de su novio, ha recalcado.