El ritmo de vacunación en Asturias está muy avanzado, con cifras del 14 de mayo, más del 45% de la población diana, los mayores de 16 años, habían recibido al menos una dosis y más de un 20% tenían la pauta completa. Pero la campaña no ha estado exenta de problemas, a comienzo de este mes causó polémica la administración de la jornada en el Palacio de los Deportes de Gijón cuando casi al término del día cerca de un centenar de personas citadas no acudieron y las dosis se desecharon. El Principado señaló que se trataba de un error «puntual» por el gran número de pacientes que fallaron y porque ocurrió al final del día sin, aseguran, margen para buscar sustitutos.

Lo cierto es que existe un protocolo para aprovechar al máximo las dosis de las distintas vacunas que se administran en Asturias, singularmente con Pfizer que requiere unas bajísimas temperaturas de conservación y los lotes caducan en alrededor de 72 horas. ¿Qué es lo que se hace con las vacunas sobrantes en el Principado?

Según explica Salud, todo parte de la forma de los viales en los que llegan las dosis de cada una de las farmacéuticas: se pueden extraer cinco de Jannsen (que sólo requiere una aplicación); seis en el caso de Comirnaty (es decir, la vacuna de Pfizer); y diez dosis por vial en los casos de Moderna y Vaxzevria (es decir, AstraZeneca). «Esta características implica que en algunas ocasiones se pueden generar dosis sobrantes, bien porque algunos de los pacientes citados finalmente no acuden a vacunarse, o bien porque su vacunación pudiera estar contraindicada en ese momento»; esto puede suceder en el caso de un infección activa, por una reacción anafiláctica (es decir, una alergia) o simplemente porque la vacunación se lleve a cabo en el domicilio de una persona que no puede desplazarse.

Si sobran vacunas, el protocolo asturiano establece en primer lugar que se buscará vacunar a los propios miembros del equipo de vacunación en el caso de que no hubieran recibido ninguna administración. Este primer paso está más bien pensado para el inicio de la campaña, a comienzos de año, ya que a estas alturas la práctica totalidad del personal sanitario de Asturias tiene una vacuna.

El siguiente paso, suponiendo que todos los miembros del equipos ya estén vacunados, «se buscará in situ a otros candidatos a recibir la vacuna de los enmarcados en los grupos de vacunación». Se trata de aprovechar la máximo unos fármacos que siempre tienen el reloj en su contra; en los casos de Pfizer y Moderna su eficacia tras diluirse o descongelarse es de unas horas y por eso se han dado casos que corren en el boca a boca de sanitarios que han salido a la calle a buscar voluntarios para recibir la vacuna sobre la marcha.

Con todo, el procedimiento establece que «en el caso de que no se identificara ningún candidato disponible, los equipos de vacunación tendrán previamente identificados otros candidatos que podrían desplazarse hasta el punto de vacunación para proceder a la inoculación de las dosis».

Es necesario tener en cuenta además que la logística de la distribución de las vacunas es compleja. El producto necesita unas condiciones muy específicas de temperatura (singularmente Pfizer que es la que más se ha aplicado en Asturias) y la organización se hace a través de cada una de las ocho áreas sanitarias en las que está dividida la comunidad. Cada una de ellas tiene un punto de almacenamiento, una 'nevera' especial, desde la que se reparten las dosis de forma diaria. 

El consejero pide más dosis

Desde el comienzo de la campaña el pasado mes de diciembre Asturias ha ido a la cabeza en los porcentajes de cobertura porque administra casi todas las remeses según llega semanalmente pero también porque recibe un porcentaje superior de dosis a otros territorios por tener una población más envejecida y más habitantes en los tramos de edad más vulnerables. Con todo, en el último Consejo Interterritorial, el consejero de Salud Pablo Fernández, pidió que se le dieran aún más vacunas, las que otras comunidades almacenan por la parálisis de AstraZeneca.

El consejero reclamó el pasado miércoles un ajuste de la distribución de vacunas para agilizar la inoculación de las personas de 60 a 69 años debido a que hay comunidades con dosis de AstraZeneca «en la nevera» al tener poca población de esa edad. Fernández explicó que algunas comunidades han admitido tener problemas de almacenaje porque tienen poca población mayor de 60 años y mantienen guardadas las vacunas de AstraZeneca, «lo contrario de lo que ocurre en Asturias», donde todavía hay «muchas personas candidatas» de 60 a 69 años tanto para la primera como para la segunda dosis.

La vacuna en números

A fecha de este viernes y según citó Efe, 414.524 asturianos, el 40,7 por ciento de la población de la comunidad, ya han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el coronavirus, mientras que 221.091, el 21,7 por ciento, están inmunizados al recibir la pauta completa.

Según los últimos datos facilitados por la Consejería de Salud, hasta el 11 de mayo, cuando se inocularon 13.414 dosis, 246 más que el día anterior, se habían administrado en Asturias 629.843 sueros.

Por rangos de edad la inmunización alcanza ya al 95,5 por ciento de los mayores de noventa años; al 90,7 por ciento de los de entre 80 y 89; al 68,1 por ciento de los de entre 70 y 79 y al 10,5 por ciento de quienes tienen edades comprendidas entre 50 y 59 años.

Por su parte, la primera dosis se ha administrado al 98,3 por ciento de las personas con más de 90 años, al 93,2 por ciento de los de entre 80 y 89 años y al 98,3 por ciento de la cohorte de edad de 70 y 79 años.

Los que tienen entre 60 y 69 años ya han recibido una dosis el 80,7 por ciento, porcentaje que baja al 32,5 por ciento entre los que tienen entre 50 y 59 años.

De las dosis administradas en Asturias 468.618 corresponden al fármaco de Pfizer, 198.493 correspondientes a segundas dosis, y 46.942 a la de Moderna, 16.693 destinadas completar la pauta.

Además, se han inoculado 5.774 de Janssen, que requiere de una sola dosis y cuyo uso se ampliará a las personas de entre 50 y 59 años, mientras que en el caso de la de AstraZeneca, cuya administración se suspendió temporalmente, el número de dosis utilizadas en Asturias es de 108.549, de las que solo 133 corresponden a la segunda.

Hasta ahora 10.607 personas han rechazado la inoculación, mientras que a 631 no se les ha puesto por estar contraindicado y a 1.044 por haber pasado la enfermedad.

El área sanitaria I, con cabecera en Jarrio, se sitúa a la cabeza en la campaña de vacunación, con un 30,64 por ciento de la población ya inmunizada, mientras que en el extremo contrario se encuentra la de Oviedo (IV), con el 19,28 por ciento.

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¿Qué se hace con las vacunas sobrantes? Así es el protocolo asturiano