El choque napoleónico de Canteli y Mallada

Juan M. Arribas

ASTURIAS

La candidata del PP a la Presidencia del Principado, Teresa Mallada (d), el vicesecretario Organización del partido, Javier Maroto (c), y el candidato a la alcaldía de Oviedo, Alfredo Canteli (i), toman sidra durante el recorrido que realizaron repartiendo propaganda electoral en el mercado de El Fontán de Oviedo.
La candidata del PP a la Presidencia del Principado, Teresa Mallada (d), el vicesecretario Organización del partido, Javier Maroto (c), y el candidato a la alcaldía de Oviedo, Alfredo Canteli (i), toman sidra durante el recorrido que realizaron repartiendo propaganda electoral en el mercado de El Fontán de Oviedo. J.L.Cereijido

03 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Tensión no oculta, discrepancia abierta o simplemente disparidad de criterios? La relación entre Alfredo Canteli y Teresa Mallada, las dos máximas cabezas del PP asturiano, parece cordial pero en las últimas semanas se ha emponzoñado con frases teledirigidas. El último capítulo arrancó el 25 de mayo, cuando se conmemoró, por primera vez de forma oficial, la rebelión de Asturias contra la invasión napoleónica, un asunto no menor toda vez que fue entonces cuando se diseñó la bandera de la comunidad y la primera ocasión en la que se reclamó la soberanía popular en la península. Pero no todo el mundo había recibido con el mismo calor que el Principado hiciera de la fiesta una celebración institucional. Ya el año pasado cuando el presidente Adrián Barbón anunció su intención de celebrar la efeméride, su propuesta fue asumida con tanto escepticismo por parte de la líder del PP regional, Teresa Mallada, que su valoración fue «menos samba y más trabajar». Mallada protagonizó una sonora ausencia en los actos del 25M.

Sí lo hizo el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, que celebró la fecha con gusto señalando que un pueblo siempre tiene que sentirse orgulloso de los hitos que integran su historia «y, mucho más, cuando con ellos se logró unidad, valor y confianza para defender su tierra y su país». Canteli, firme apoyo de Mallada en las luchas pasadas por el poder interno del partido en Asturias se distanció aquí de la presidenta popular, pero no sólo respecto a las conmemoraciones napoleónicas. El alcalde de la capital aprovechó la ocasión para tender una mano al entendimiento con el gobierno autonómico. Y no se quedó sin respuesta.

Días después, a comienzos de esta semana tuvo lugar el Comité Ejecutivo Autonómico del PP asturiano en el que Mallada cerró de forma tajante cualquier apertura a entenderse con los socialistas diciendo que «somos un partido de Estado, leal, que tiende la mano en todo aquello que sabemos hacer, que es mucho, pero que ni entrega cheques en blanco ni permite que se le pongan mordazas».  Es decir el continuismo de la línea dura que Pablo Casado exhibe con el PSOE de Pedro Sánchez y Adriana Lastra.