¿Tiene Asturias suficiente AstraZeneca si todos quisieran una segunda dosis?

L.O.

ASTURIAS

Vacunas de AstraZeneca en el Hospital Universitario Central de Asturias
Vacunas de AstraZeneca en el Hospital Universitario Central de Asturias J.L. Cereijido

La recomendación de Salud es administrar Pfizer pero el 90% de los profesionales esenciales eligieron continuar con el mismo fármaco

10 jun 2021 . Actualizado a las 09:08 h.

La administración de AstraZeneca ha sido más ajetreada de todas las vacunas contra el coronavirus, no sólo en Espana sino en toda la UE, y no sólo por razones sanitarias sino también por una dura batalla entre la farmacéutica y la administración comunitaria por los retrasos y promesas incumplidas en las entregas pactadas. Entre los vaivenes que han hecho cambiar los tramos de edad recomendados para su administración se quedaron atrapados en un limbo de incertidumbre muchos de los que recibieron una primera dosis al comienzo de la campaña con varios meses de espera sobre qué pasaría con la segunda inoculación hasta que las autoridades sanitarias recomendaron completar la inmunización con una toma de Pfizer. Pero de manera voluntaria.

El pasado fin de semana comenzó en Asturias la administración de la segunda dosis de la vacuna a miembros de profesiones esenciales (fundamentalmente policías, profesores o bomberos) que habían recibido una toma de AstraZeneca. Podían elegir la recomendación de Pfizer o seguir con una segunda dosis del fármaco de Oxford si se hacía con un consentimiento informado. El 90% de ellos, según los datos dados por Salud el fin de semana, elegió mantenerse con AstraZeneca. Dado que ha sido la marca de vacunas que más problemas de suministro ha tenido en todo el continente ¿podría Asturias garantizar la segunda dosis con este fármaco si todos los que lo recibieron en primer lugar pidieran seguir con el consentimiento informado?

Los números dicen que sí. Salud asegura que cuenta con reservas suficientes y ha desglosado las cifras en una pregunta planteada en el parlamento por la diputada del PP, Beatriz Polledo.