Belarmino Feito señala que deja la dirección de FADE por circunstancias « empresariales y personales»
18 jun 2021 . Actualizado a las 15:05 h.En la clausura de la asamblea general de a Federación Asturiana de Empresarios, FADE, su presidente, Belarmino Feito, confirmó que no optará a la reelección y ungió como su sucesora a la actual vicepresidente, María Calvo, de quien elogió su capacidad de gestión y el consenso que genera para mantener la actual línea directiva. Calvo, que deberá ser confirmada en el próximo comité ejecutivo de la federación, será la primera mujer en presidir a la patronal asturiana.
Feito, que descató la relevancia de que Asturias mantenga su «adn industrial» en la transformación económica de la comunidad en el proceso de reconstrucción tras la pandemia, señaló que había pasado «meses sin poner un pie en su empresa» en el último periodo de su mandato y que circunstancias tanto «empresariales como personales» le obligaban a no conceder todo el tiempo que considera necesario a dirigir a la representación de los empresarios de Asturias.
En la clausura de la asamblea de FADE, ante la ministra de Industria, Reyes Maroto y el presidente del Principado, Adrián Barbón, Feito reclamó que la transformación de la reforma energética a una producción verde no suponga «un riesgo» inasumible para el tejido empresarial que termine por barrerlo. Advirtió de que el precio eléctrico no permite competir en igualdad de condiciones a las empresas y pidió al Gobierno que lleve al máximo las ayudas a las compensaciones de CO2, como las anunciadas esta semana, señalando que hay margen dentro de las condiciones comunitarias para ampliar el monto. Feito destacó además entre sus reividindicaciones que se oriente la educación a la «empleabilidad» y las necesidades de las empresas y también reclamó una reforma de la administración que sea «más ágil y eficaz» con menos trámite que supongan un lastre para las empresas.
Por vía telemática, participó en el encuentro el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi quien puso en valor las capacidad de Asturias para crecer en el sector turístico pero advirtió que la industria había perdido peso en el PIB de la economía regional, casi cinco puntos en los últimos diez años, bajando del 20% (el recomendado por Europa) hasta el 18% por lo que reclamó un impulso en este sentido.