Pasaporte Covid para acceder a la hostelería: Asturias, el islote del norte

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Una persona muestra su certificado o pasaporte covid que se puede llevar en el teléfono móvil y es válido dentro de la UE
Una persona muestra su certificado o pasaporte covid que se puede llevar en el teléfono móvil y es válido dentro de la UE COMISIÓN EUROPEA

Los expertos consideran que, aunque puede ser una buena herramienta en determinados casos, puede generar discriminación o «una falsa sensación de seguridad»

07 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Asturias es un islote entre las comunidades del norte. Galicia ya lo aplicaba y ahora en Cantabria vuelve a estar vigente que la hostelería de los municipios que están en nivel 3 de alerta por incidencia del coronavirus solicite a los clientes el Pasaporte Covid para poder acceder al interior de los establecimientos. En medio queda Asturias y, aunque el Principado ha establecido restricciones para los concejos que estén en nivel 4+ de riesgo extremo por la pandemia -como la prohibición de encuentros de más de 10 personas en exteriores- el Gobierno regional ha rechazado, por el momento, imponer a los bares o restaurantes que soliciten dicho certificado a quienes acuden a ellos. La falta de una medida homogénea establecida desde el Ministerio de Sanidad pone en solfa las decisiones tanto de las comunidades que deciden aplicarlo como de las que no lo contemplan en sus medidas de protección frente al coronavirus. Pero ¿qué opinan expertos en epidemiología y en salud pública al respecto? «Pasaporte Covid» ¿sí o no para acceder a la hostelería? 

Tanto el epidemiólogo Pedro Arcos como la especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, Adonina Tardón, apuntan que si bien el certificado Covid puede ser una herramienta buena o adecuada en determinados casos, puede generar discriminación o «una falsa sensación de seguridad», además de ser jurídicamente cuestionable que en la hostelería te soliciten «un documento de salud».

Adonina Tardón considera que el conocido como «Pasaporte Covid» «puede ser una herramienta buena», pero matiza que «no es útil para todas las actividades» y, por tanto, no es partidaria de generalizar su uso en ámbitos como la hostelería, donde ya se establecen protocolos y limitaciones de aforo. Además, advierte que exigir dicho certificado puede «crear discriminación de alguna manera», ya que tiene en cuenta que, aunque hay personas que rechazan la vacuna por voluntad propia, «también hay gente que no se puede vacunar porque tienen enfermedades crónicas, porque van a pasar por una cirugía o, simplemente, porque el ritmo de vacunación no lleva el mismo orden en todos los lugares». Así, añade que para imponer un documento así, por ejemplo, en espacios tan generales como bares y restaurantes «habría que poner mecanismos para valorar porqué una persona no está vacuna y emitirse otra serie de certificados».