Templarios, curas y «militronchos»: ¿renace el nacionalcatolicismo en Asturias?

Juan M. Arribas

ASTURIAS

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes Eloy Alonso

16 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El nacionalcatolicismo ha vuelto a Asturias: eso es lo que al menos piensa Ana Taboada, la concejala de Somos Oviedo. ¿En qué basa su diagnóstico? A Taboada le debieron entrar sudores fríos el pasado domingo, cuando una serie de jinetes ataviados de templarios llegaron hasta las puertas de la Catedral para ser recibidos por el arzobispo, monseñor Jesús Sanz Montes. No es que Ridley Scott estuviera rodando alguna secuela de película de cruzados, sino que se trataba del trail de las reliquias, en el que se rememoró corriendo a buen ritmo el trazado que recorrió Alfonso II el Casto para transportar desde el Monsacro (la mítica montaña de Morcín) el Arca Santa.

Y para redondear el susto mayúsculo de Taboada: la presencia de militares que participaron en la prueba, algunos portando armas, vestidos con el uniforme. Y aún más: la visión de camiones del Ejército en la plaza de la Catedral. ¿Una asonada ultracatólica? A Taboada le entraron sudores fríos porque monseñor Sanz Montes, apenas unos días antes, había dejado claro ante el mismísimo presidente del Principado que los toros tenían en España más protección que los niños abortados y los viejos eutanasiados (qué verbo más horrendo). Sanz Montes se quedó tan ancho y el socialista Barbón tan callado. De hecho no dijo ni mu, no se sabe si por el impacto de las palabras del arzobispo.

Taboada ha pedido explicaciones a la Delegación del Gobierno y al Ministerio de Defensa sobre la participación de militares en la carrera. «Creemos que es muy peligroso que se siga mezclando en un Estado aconfesional como el Estado español el ejército con la Iglesia». De paso pedirá cuáles han sido los costes directos e indirectos que han supuesto para el Ejército.