Delegación del Gobierno asegura que los trabajos avanzan según lo previsto y que no sufren ningún retraso
23 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Por el tramo en el que se están realizando las obras de ampliación del tercer carril de autopista «Y» -a la entrada de Oviedo por la vía que conecta la capital con Gijón y Avilés- circula una media diaria de 55.000 vehículos. En esa zona las retenciones son habituales y el lento avance de las máquinas puede dar la sensación de parálisis, pero se están cumpliendo los plazos previstos. Al menos esa es la versión de la Delegación del Gobierno en Asturias, que señala que los trabajos no están sufriendo ningún retraso y que su conclusión se espera para principios del año 2023. Queda, por tanto, un año y medio hasta que se finalice la obra.
En estos momentos se están haciendo drenajes para instalar tuberías y colectores, y «empezarán pronto con el firme», explican desde Delegación de Gobierno. El Ministerio de Transportes adjudicó los trabajos a la empresa Lantania por 22,2 millones de euros y los trabajos comenzaron en diciembre de 2019 con un plazo de ejecución de 38 meses. Por tanto, desde el primer momento su finalización estaba prevista para comienzos de 2023 y ese es el escenario en que se sigue moviendo el Ministerio. «No hay parálisis», insiste el Gobierno central.
Los trabajos de ampliación
Las obras del tercer carril de la A-66 en Asturias -popularmente conocida como la «Y»- y la remodelación de los enlaces en el tramo Lugones-Matalablima tienen una longitud de 4,39 kilómetros. El proyecto contempla la ampliación de las dos calzadas de la autovía entre los enlaces de Lugones y Matalablima en los términos municipales de Oviedo, Llanera y Siero.
Según informó en su momento la empresa adjudicataria, esta ampliación se materializará mediante la construcción de un tercer carril para tráfico mixto, vehículos ligeros y pesados, por la actual mediana, conservando la plataforma y reajustando la distribución transversal de la calzada y los arcenes. También se remodelarán los enlaces de Lugones, Paredes y Matalablima incorporando vías colectoras y carriles de trenzado. De esta forma, la compañía espera que se mejore el nivel de servicio del tramo, aumentando su capacidad y, por tanto, la fluidez y la seguridad vial en una zona que, con gran presencia de equipamientos comerciales y agrupaciones de edificación residencial, tiene una circulación diaria de 55.000 vehículos.
En el tramo en obras la velocidad está limitada para los vehículos, motivo por el que en horas de mayor volumen de tráfico de registra circulación lenta o atascos. Además, a lo largo de los últimos meses se han realizado cortes puntuales -principalmente por las noches- para la retirada de varios pórticos de señalización. Son trabajos previstos en el proyecto inicial y habituales en este tipo de obras.