La próxima «epidemia» que se avecina en Asturias: la pobreza energética

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

En Asturias casi 33.000 familias son beneficiarias del bono social térmico, aunque la estimación es que más de 100.000 podrían tener derecho a esta ayuda destinada a hogares vulnerables

03 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando la pandemia de la Covid-19 parece estar más o menos controlada, otra se cierne sobre una parte importante de la población asturiana: la pobreza energética que pueden acusar con la llegada del frío cientos y cientos de familias como consecuencia de la desbocada subida del precio de la luz y también del gas. La alerta se extrapola de los datos que recoge el informe AROPE (indicador de riesgo de pobreza y/o exclusión social), que recoge que en 2019 en la región había un 24,6% de población en riesgo de pobreza y/o exclusión social. Esos datos corresponden al año anterior a la crisis sanitaria del coronavirus y a la crisis económica y social derivada de la pandemia, por lo que la estimación es que tras la pandemia de la Covid-19 y con la escalada del coste de la electricidad las familias asturianas en situación de vulnerabilidad puedan aumentar.

Dacio Alonso, presidente de la Unión de Consumidores de Asturias, manifiesta que la época de pandemia ha aumentado los problemas en la economía de las familias y que el incremento del precio de las facturas de electricidad y gas «volverá a golpear a las familias más desfavorecidas» de la región. El mismo hace referencia al informe AROPE para destacar como dato relevante «que 240.000 familias, es decir, una de cada cuatro familias de Asturias, tienen dificultades para llegar a fin de mes» y por ello considera acertado que el Gobierno estatal haya actuado con un Decreto Ley para tratar de equilibrar en las facturas el coste de la electricidad tras un incremento por parte de las eléctricas que califica de «escandaloso», ya que explica «les cuesta producir la electricidad 20 euros y cobran el megavatio-hora a cerca de 200 euros o más». Así, confía Dacio Alonso en que las medidas de la administración central supongan que la escalada del precio de la luz no afecte a los consumidores.

Sin embargo, el presidente de UCE Asturias considera «de vergüenza» que mientras en Asturias sigue subiendo año a año el porcentaje de población que está en riesgo de pobreza y/o exclusión social se estén devolviendo dinero del destinado al bono social térmico por falta de difusión de la ayuda y las trabas burocráticas para solicitarlo. Según dice, «en Asturias se benefician del bono social térmico unas 33.000 familias», pero sus cálculos apuntan a que «más de 100.000 tendrían derecho a ese bono», por lo que critica que «nadie se encarga de difundir eso y que un gran número de familias vulnerables tengan derecho y no se facilite información».