Alerta ante la próxima temporada de gripe: podría haber «más casos y más graves»

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Vacunación contra la gripe
Vacunación contra la gripe

Tanto los expertos como el director de Salud Pública inciden en la importancia de que los grupos vulnerables se vacunen al considerar que la baja incidencia del virus gripal del pasado invierno ha reducido la inmunidad frente el mismo

06 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La incidencia de la gripe en Asturias fue mínima la pasada temporada. Las medidas de protección anti-covid, como la mascarilla y la higiene de manos, resultaron también eficaces ante el virus estacional. De forma que en la región apenas se registraron casos y los que hubo no fueron de gravedad. Sin embargo, esa reducción de casos de la última temporada podría pasar factura a la población asturiana en estos próximos meses de otoño e invierno como consecuencia de la pérdida de inmunidad natural al no haber estado en contacto con el virus de la gripe.

Ante la previsión de que esta temporada de gripe que se avecina pueda haber «más casos y más graves», tanto los expertos como el consejero de Salud inciden en la importancia de que los grupos vulnerables se vacunen e, incluso, alguno recomienda mantener «las medidas de protección de forma sensata y usar la mascarilla» ante síntomas de algún virus respiratorio.

El profesor de Epidemiología y médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, Pedro Arcos, explica como primera idea que «cuando la población se infecta de forma natural con algún virus respiratorio adquiere inmunidad durante algunos meses». Pero, como consecuencia de las medidas frente al COVID y el uso indiscriminado de mascarillas, según advierte, «desde el 2019 la gente no ha tenido contacto con virus respiratorios, incluidos los virus gripales», lo que en su opinión nos hará más vulnerables a ellos la próxima temporada gripal.

Su consideración la basa en estudios realizados en el Reino Unido y Estados Unidos que indican que, durante las tres temporadas gripales anteriores a la pandemia, el porcentaje de virus respiratorios identificados semanalmente como gripales era del 26% al 30% y, sin embargo, en la última temporada gripal ese porcentaje había caído a menos del 0,4%, lo que, según Arcos, significa que «ahora la población esta 65 veces menos en contacto con el virus de la gripe que antes del COVID».

Además, el profesor Arcos pone de relieve que «no sabemos qué variantes del virus de la gripe van a circular», por todo ello «cabe esperar un aumento muy importante, tanto de los casos de gripe, así como de otros virus respiratorios como los rinovirus o el virus respiratorio sincitial». Así, la recomendación de Pedro Arcos es «prestar mucha atención a la cobertura de vacunación antigripal esta temporada» y «asegurarse de vacunar a todos los grupos de riesgo» porque, alerta, «si miras como ha sido la evolución de la vacunación de la gripe te encuentras que la cobertura vacunal ha venido disminuyendo en los últimos 10 años».

«La gente se ha ido vacunando cada vez menos y hay que corregir esa tendencia a la baja en la cobertura de vacunación», manifiesta el también Doctor en Ciencias de Salud Pública, que añade que, aunque la mascarilla es un método de barrera útil, «la solución más adecuada es vacunar a la gente, porque no se puede poner mascarilla a las personas de por vida». En concreto, señala que «las indicaciones para vacunarse de la gripe son las mismas de antes del COVID y afectan a una serie específica de grupos de riesgo. Se trata de mantener a esos grupos bien vacunados, no de vacunar a toda la población», y especifica que estos grupos de riesgo son, entre otros, las personas de 65 años o más, las que tienen alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe por tener otras enfermedades como crónicas respiratorias o cardiovasculares, las embarazadas, las personas institucionalizadas de forma prolongada o las personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones.

Indeterminación de la difusión del virus de la gripe

La misma sugerencia hace Antonio Vidal, presidente de la sección de Atención Especializada del Sindicato Médico de Asturias (Simpa), que alerta de que si la retirada de todas las medidas de protección coincide con la temporada de gripe puede darse un aumento de los casos preocupante. El mismo hace referencia, coincidiendo con Pedro Arcos, que «la reducción de casos de la pasada temporada ha bajado la inmunidad colectiva frente a la gripe», por lo que vaticina que en los próximos meses podría haber «más casos y más graves».

«Hay que tener en cuenta que la vacuna contra el Covid-19 da una cobertura más amplia y la eficacia es de más del 80%. Sin embargo, la vacuna de la gripe tiene una protección de entre el 50 y el 60% y lo demás depende de la inmunidad colectiva de los que se infectan de forma leve», expone Antonio Vidal, quien añade que «nos enfrentamos a la indeterminación de cual va a ser la difusión del virus de la gripe» y que habrá que estar atentos sobre «cómo se comporta y qué cepa va a circular». En este sentido, apostilla que «si viene una cepa nueva, nos pilla», precisamente, por la pérdida de la inmunidad natural tras haber estado casi año y medio sin contacto directo con el virus.

A su entender, lo oportuno es «empezar la campaña de vacunación cuanto antes», sobre todo, en los grupos más susceptibles, además de lanzar una potente campaña de difusión a fin de concienciar a las personas vulnerables de que se vacunen contra la gripe. Antonio Vidal aconseja, no obstante, usar las medidas de protección «de forma sensata» y «usar la mascarilla» cuando tengamos síntomas de algún virus respiratorio o molestias en la garganta porque, apunta, «lo que creemos que puede ser un resfriado común, puede ser la antesala de una gripe».

«Salud Pública debe pensar siempre en el peor escenario»

El director general de Salud Pública, Rafael Cofiño, también se mostraba consciente este lunes de la alta incidencia que podría tener en Asturias la gripe esta temporada que viene y en una entrevista en RPA manifestaba que «posiblemente podríamos volver a tener un escenario parecido al de antes de la pandemia». «El objetivo de Salud Pública debe ser pensar siempre en el peor escenario y, aunque no es cuestión de ponerse catastrofista, las medidas y las actuaciones deben ser lógicamente proporcionales y adecuadas a la situación actual», declaraba el responsable regional que, añadía que para hacerle frente al virus «tenemos que garantizar la máxima vacunación en la campaña de la gripe (la pasada campaña se inocularon más de 300.000 dosis) e incidir también en la máxima vacunación contra el coronavirus».

Con todo y con eso, Cofiño ha considerado muy importante tener los mejores protocolos posibles «para la atención de las enfermedades respiratorias ante lo que venga y recordar mensajes claros que sí nos han evitado infecciones respiratorias como el lavado de manos y medidas de higiene continuamente en espacios interiores y aislarse cuando se tengan síntomas».