Cómo las conchas del Cantábrico desvelan la antigüedad de los yacimientos arqueológicos

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

Asier García-Escárzaga, investigador postdoctoral de la Universidad de La Rioja
Asier García-Escárzaga, investigador postdoctoral de la Universidad de La Rioja

Con los exoesqueletos de los moluscos hallados en Llanes y Cantabria, investigadores han conseguido estimar el «efecto reservorio» del mar

10 oct 2021 . Actualizado a las 13:25 h.

Las conchas marinas del yacimiento de El Mazo (Llanes, Asturias) y la playa de Langre (Cantabria) han permitido establecer con mayor precisión la edad de los yacimientos arqueológicos en un estudio que ha estimado los valores del llamado «efecto reservorio» del mar, que distorsiona la antigüedad estimada de los depósitos arqueológicos.

La investigación, publicada en la revista internacional Quaternary Geochronology, ha sido coordinada por Asier García Escarzaga, investigador posdoctoral de la Universidad de La Rioja, en colaboración con otros investigadores del Instituto Max Planck (Alemania), de la Universidad de Cantabria (España) y de la Universidad de Kiel (Alemania).

Las conchas marinas son utilizadas con frecuencia para establecer la antigüedad de los yacimientos arqueológicos en los que son encontradas, mediante el análisis de radiocarbono. Sin embargo, la edad que arrojan es cientos de años más antigua que la época real en la que vivieron los moluscos que las formaron. Esto se debe a que los restos de organismos marinos contienen menores niveles de carbono 14 que los de seres vivos terrestres, aunque tengan la misma edad.