La desgarradora historia de un joven asturiano con daños neurológicos: «No quiero pagas, solo salud»

Nel Oliveira
Nel Oliveira REDACCIÓN

ASTURIAS

Eduardo Morais en un fotograma del vídeo desde el HUCA
Eduardo Morais en un fotograma del vídeo desde el HUCA

Eduardo Moráis, que sufre un trastorno neurológico funcional, ha solicitado el traslado a una clínica privada de Madrid, pero se lo han denegado

14 oct 2021 . Actualizado a las 13:35 h.

La vida del joven trubieco Eduardo Moráis cambió por completo el pasado 18 de agosto. Un compañero de trabajo lo encontró desmayado en el vestuario de la fábrica donde trabajaban, por lo que rápidamente lo trasladaron a la UCI del HUCA. Ya en el hospital comenzó a perder movilidad y sensibilidad en la parte izquierda de su cuerpo. Tras todo tipo de pruebas le diagnosticaron un trastorno neurológico funcional, únicamente tratable en el Hospital Ruber Internacional de Madrid. A sus 35 años, con dos niñas de cuatro años y diez meses, le han denegado el traslado a esta clínica «por cuestiones políticas entre comunidades», según denuncia a través de un vídeo en redes sociales desde el que hace «un llamamiento a cualquiera que me pueda ayudar. No quiero pagas, solo salud. Quiero regresar a mi trabajo, a mi vida de antes».

Tras el primer desmayo, por el que ingresó en la UCI del HUCA, regresó a su casa. Sin embargo, a la semana volvió a sufrir un nuevo desplome. En este caso volvió a ingresar en el hospital, pero con los síntomas agravados en el lado izquierdo de su cuerpo. Había perdido la movilidad en la pierna, la visión y parte del habla. «Estoy en una silla de ruedas y con pañal», señala el joven en el vídeo. La explicación de todo esto está en que sufre desconexiones cerebrales momentáneas. En este sentido, según relata el joven, «los neurólogos del HUCA me dicen que tienen que derivarme al único centro donde pueden tratar este tipo de trastornos, el Hospital Ruber Internacional de Madrid».

Con dos desmayos a sus espaldas, Eduardo Moráis regresa de nuevo a su casa, donde sufre otros tres desvanecimientos más hasta el día de hoy. A consecuencia del primero sufrió un traumatismo craneoencefálico, pero en urgencias lo volvieron a mandar para su casa. El segundo lo sufrió en el coche con su mujer y el tercero, por el que actualmente está ingresado, le provocó una pérdida de conocimiento de más de dos horas. «Cuando me pasan no me acuerdo de nada a no ser que me lo digan», lamenta el joven, natural de Trubia.