Otra amenaza contra las granjas ganaderas: amenaza con hacer desaparecer al 80% en unos años
ASTURIAS
Asturias Ganadera asegura que un nuevo decreto estatal de ordenación bovina es imposible de cumplir en el Principado
28 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Los ganaderos con granjas de bovino han recibido con preocupación y estupefacción el proyecto de Real Decreto con el que el Gobierno estatal quiere establecer las normas básicas de ordenación de ese tipo de explotaciones. La propuesta, según el sindicato Asturias Ganadera, establece medidas «imposibles» de cumplir en Asturias y, por tanto, amenaza con hacer desaparecer al 80% de las explotaciones en tan sólo un cambio generacional.
Es decir, de salir adelante la nueva normativa acabaría con el sector en la región de aquí a unos años, por lo que desde la organización sindical instan al Principado «a alegar lo antes posible» contra la propuesta de decreto. Las razones por las que el proyecto resulta inviable para nuestra comunidad autónoma las expone Xuan Valladares, portavoz del colectivo, que considera que la norma, tal y como está, «está diseñada para eliminarnos del mapa».
Lo primero que plantea Valladares es que la propuesta de Real Decreto no tiene en cuenta «la orografía, la demografía y la naturaleza ganadera» de la región asturiana para plantear normas como que las nuevas naves ganaderas tengan que guardar entre 500 metros de separación con cualquier casa habitada. «En Asturias, el poblamiento rural disperso hace muy difícil separar una construcción 400 o 500 metros del pueblo más próximo, porque ni hay fincas apropiadas, ni accesos, ni posibilidad de hacerlos», manifiesta el portavoz de Asturias Ganadera, que dice que la norma tendría que hacer diferenciación «entre las zonas llanas y con poca dispersión poblacional con las áreas de montaña y/o de población muy dispersa (como es el caso de Asturias), que debe disponer de una norma más flexible. Como ejercicio visual, el mismo plantea que se coja un mapa de la región y se dibujen círculos que equivalgan a esos 500 metros poniendo la punta del compás en cada zona poblada. «Quedan los montes, donde es imposible construir una cuadra, y algunas zonas de llanura en los Picos de Europa, donde hay otras restricciones», argumenta.
Posibilidades del medio rural
Otro aspecto por el que considera que la propuesta estatal de ordenación de granjas bovinas es inviable para la continuidad de la actividad en la región está ligado a lo anterior, y es que el mismo apunta que si no es compatible una distancia menor a esos 500 metros entre una cuadra y una casa, no se podrían permitir en las calificaciones urbanísticas de los ayuntamientos que figure como edificable ninguna parcela que esté en ese radio desde una explotación. Eso, añade, tiene que ver con que en el momento de un relevo generacional o cambio de propietario, a la persona que quiera dar continuidad a la actividad no le darían la licencia oportuna si a posterior de la construcción de la granja se levantara una casa en las inmediaciones con una distancia inferior a la estipulada. «Tanto las normas generales como los planes urbanísticos municipales deben contemplar específicamente lo relativo al desarrollo ganadero en las circunstancias actuales y adecuarse a las necesidades y posibilidades del medio rural», comenta Valladares, que critica que se establezcan normas «imposibles en el medio rural».
También rechaza que el proyecto de Real Decreto exija la construcción de naves o instalaciones cubiertas y aisladas para alojar a todos los animales. A este respecto, recuerda que «cuando una granja es extensiva, los animales pueden estar sueltos casi siempre», por lo que no se necesitan cuadras o instalaciones de gran tamaño, sobre todo, si donde está la explotación ganadera tiene un clima benigno, como puede ser la zona de costa. «Es desproporcionado exigir una inversión innecesaria tan grande con un pretexto sanitario, que supone una situación excepcional», señala el portavoz de Asturias Ganadera, que reclama que para territorios como Asturias se valoren otras soluciones distintas a pedir al ganadero que invierta en una infraestructura que difícilmente va a amortizar. «Los condicionantes del mercado hacen que, en la actualidad, el número de cabezas necesarias para rentabilizar una explotación ganadera sea el triple o el cuádruple de las tradicionales, lo que exige abandonar las antiguas cuadras, muchas veces debajo de la propia vivienda», expone el representante del colectivo.
De igual modo, Xuan Valledor indica que en la propuesta se recogen restricciones para el tratamiento de los purines «sin antes aportar soluciones logísticas», diferenciando de forma insuficiente cuando se trata de granjas extensivas o intensivas. A este respecto, entiende que sería oportuno incluir la construcción de plantas de tratamiento comarcales que permitieran la fabricación de biogás.
«Para reforzar la permanencia y desarrollo de lo rural, que tanto cacarean los políticos, hay que dar facilidades, no añadir dificultades», insiste el portavoz de Asturias Ganadera que concluye que el proyecto de norma para la ordenación de las granjas bovinas es «de imposible cumplimiento» en Asturias.