La hora cero de la oficialidad: Foro impone líneas rojas y la izquierda las acoge con cautela

ASTURIAS

Podemos e IU acogen con cautela las demandas de Pumares. Esperan avanzar en las negociaciones tras el «sí» de los foristas a apoyar la oficialidad de la llingua

27 oct 2021 . Actualizado a las 10:28 h.

El diputado de Foro, Adrián Pumares, robó el protagonismo del Debate de Orientación Política, el conocido como debate sobre el estado del la región, al anunciar de forma concreta que respaldaría una reforma del Estatuto que incluyera la oficialidad del asturiano con una serie de condiciones; para el estatuto pero también para la política general de la comunidad. En este debate, Barbón había señalado el 2 de noviembre como fecha para el inicio de las rondas de contactos para aprobar el presupuesto autonómico. Las otras fuerzas en liza, Podemos e IU acogieron el debate con expectativa de avanzar y cautela a la hora de asumir las reclamaciones paralelas de Pumares.

Entre las peticiones de Foro, las que afectan a la norma básica son un cambio en el número de votos necesarios para cambiar la Ley de Uso (esa sería la legislación en la que estaría el despliegue de la oficialidad en lo que atañe, por ejemplo, a la educación) de mayoría simple a reforzada de tres quintos. Así Pumares se asegura seguir siendo indispensable pues él tiene el voto clave, el número 27 de 45 en el hemiciclo. A todo ello, reiteró como había hecho en otras ocasiones que el modelo de oficialidad que considera aceptable debe garantizar que no haya «obligatoriedad» en su desarrollo. La oficialidad, dijo, debe afrontarse «como cuestión de derechos» y por tanto hay que tratarla como tal: «Garanticemos a todo aquel que desee utilizarla ese derecho, respetemos a todo aquel que no quiera hacerlo».

Pero además, Pumares señaló un órdago grande para participar en la reforma estatutaria. Recordó que su grupo es autonomista (se definió así en la refundación en la que se alejaron del fundador Francisco Álvarez-Cascos) por lo que veía ineludible participar en esa negociación para que Asturias pudiera asumir el «máximo competencial» que le permita la Constitución. Pero también puso sobre la mesa una serie de exigencias correspondientes al alma liberal del partido. Por que Pumares insistió en que las reformas que precisa la comunidad van, a su juicio, más allá del Estatuto de Autonomía y reclamó un cambio en el modelo fiscal, con la petición de establecer la exención del impuesto de sucesiones en un millón de euros de herencia o una bajada del IRPF «que evite la fuga de nuestros profesionales y de talento empresarial» o ayudas directas a la natalidad para frenar el descenso demográfico.