Abel Aparicio da voz a las mujeres mineras en el libro «¿Dónde está nuestro pan?»

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

Abel Aparicio, con su libro «¿Dónde está el pan?»
Abel Aparicio, con su libro «¿Dónde está el pan?»

El autor relata la represión que sufrían las trabajadoras de las cuencas mineras durante la Guerra Civil y el franquismo

18 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando se habla de minería, los hombres que trabajaron y reivindicaron sus derechos sociales acaparan el protagonismo. En la mayoría de las ocasiones se olvida del papel de las mujeres durante el periodo en el que las cuencas mineras era el motor energético de todo el país. Para darles el protagonismo que merecen, Abel Aparicio ha escrito el libro «¿Dónde está nuestro pan?», dedicado a ellas y a la represión que sufrieron. Son historias ambientadas en León, pero el autor asegura que son muy similares a las que se vivían en Asturias.

El libro está compuesto por tres relatos que mezclan la realidad y la ficción, que muestra el cruel mundo en el que las mujeres trabajadoras de la minería durante la Guerra Civil y el franquismo. La idea surgió cuando Aparicio paseaba en bici por la cuenca del río Tremor y se preguntó por qué raras veces se había hablado de la labor de las mujeres en la cuenca minera. «Cuando imaginamos minería nos imaginamos al trabajador, pero nunca se había hablado, por lo menos a mí, de las mujeres en la cuenca minera», explica Aparicio, que consiguió ponerse en contacto con una trabajadora de las minas y que le contase su historia. Ese fue el punto de partida de su libro. 

«Sus derechos laborales eran menores. Cobraban la mitad de los hombres; cuando se casaban, las echaban», relata el autor algunas de las represiones que sufrían las mujeres que trabajan en la mina en aquella época. «Me di cuenta que ese silencio era intencionado», manifiesta. Aunque el libro está centrado en León, Aparicio afirma que las cuencas, sean en una comunidad autónoma o un país en el otro extremo del mundo, son similares. «Tenía miedo de que mi libro fuese algo demasiado local, igual tengo cierto tirón en León, Asturias, Palencia. Pero cuando hablas con la gente te das cuenta de que la idiosincrasia es común en cualquier cuenca minera del mundo, sea en León, Asturias o Chile. Es una problemática que une».