Los no nacidos por la pandemia acentúan el declive de Asturias

ASTURIAS

La caída de la población por debajo del millón de habitantes, cada vez más cerca. El covid no sólo tuvo un impacto en muertes sino que las restricciones tuvieron un impacto notable en los embarazos

10 dic 2021 . Actualizado a las 08:30 h.

El declive demográfico de Asturias es una constante desde la década de los 80 del siglo pasado y el balance de las estadísticas cada año desde hace lustros es una letanía constante en el que el número de fallecidos supera al de nacimientos. Pero un evento singular, la pandemia de coronavirus, podría acelerar la temida, por su valor simbólico, pérdida del millón de habitantes. Una barrera que en parte en simbólica pero que tiene también importantes repercusiones en diversos ámbitos, por ejemplo el político, ya que desde el regreso de la democracia, Asturias ha ido perdiendo representación en el parlamento nacional, desde los 10 escaños que le correspondían en el Congreso en las primeras elecciones a los sólo 7 con que cuenta en la actualidad. Asturias contaba a 1 de enero de 2020 con 1.018.784 habitantes. 

Ha sido muy estudiado, ya en el primer año de la pandemia, el efecto del covid en el incremento de la mortalidad, pero es más reciente el análisis de su impacto en el freno a los nacimientos. En todas las comunidades, las restricciones, los confinamientos, y también la incertidumbre sobre el futuro a corto y medio plazo hizo caer de forma relevante el número de embarazos. El último informe del Instituto Nacional de Estadística revela que en Asturias se registra una caída del -6,68% de nacimientos respecto a 2019 y la variación anual del acumulado de este 2021 también registra una caída del -1,53%. No se trata del descenso más alto del conjunto de comunidades, de hecho el efecto de los 'no nacidos' por la pandemia es mucho más elevado en Madrid (-9,8 en este año), Canarias o Castilla y León (también con caídas del 9%) o El País Vasco (con un descenso del 7%).

Sin embargo hay un efecto que no se da en ninguna otra comunidad más que en Asturias. Hay un descenso general de la natalidad en España en los últimos años, en en presente, la cifra media de nacimientos en el país lleva estancada en los mil diarios desde hace meses. Pero en el Principado, aun con cifras que se arrastran muy bajas desde hace décadas, las estadísticas de 2017 y 2018 indicaban un levísimo repunte en la comparación interanual. El gráfico muestra las líneas de esos años en el Principado al alza en el mes de octubre, es una tendencia que no se repite en ninguna otra comunidad en ese período. El 2019 y 2020 fueron devastadores para Asturias al romper ese ciclo

En el balance estatal, en un artículo publicado en el blog de economía Nada es gratis, la profesora de la Universidad Pompeu Fabra Libertad González destaca que «los nacimientos volvieron al nivel pre-pandemia (aquellos 30.000 al mes) en marzo de 2021, sin producirse una compensación de los nacimientos 'perdidos' en los meses anteriores. Durante los cuatro meses afectados, nacieron (como mínimo) 13.000 niños menos de los esperados, en base a la evolución anterior de la variable»; y añade que «la caída se circunscribe a los meses iniciales de la pandemia, quizá por una combinación del miedo y la incertidumbre entre la población, pero también por las limitaciones a la actividad social impuestas por el confinamiento estricto».

El INE también ha recogido las cifras de fallecidos, el balance, no por conocido, es menos terrorífico sobre el impacto singularmente de la segunda ola el invierno pasado en Asturias; pero también una pequeña luz de esperanza sobre el efecto de las vacunas ya que el registro de muertes en lo que va de 2021 es muy similar, mes a mes, al de un año habitual anterior a la pandemia. Así se aprecia un primer pico de fallecidos en la primavera de 2020, en marzo y abril, aunque los valores llegaron incluso a ser menores de lo habitual en el verano. Sólo fue una tregua, hace un año, en los meses de otoño, las muertes por covid alcanzaron su pico más alto, hasta 417 personas en la primera semana de noviembre. En lo que va de 2021 se han registrado dos picos concretos y muy cercanos, en la primera semana de octubre y la del pasado noviembre pero no demasiado alejadas de las estadísticas de años prepandemia.