Una nueva traba para las enfermeras de Asturias en Navidad

ASTURIAS

 Las enfermeras del hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea (Asturias), Lorena Bobes (i) y Vanesa Llanos (d), que forman parte de uno de los dos equipos de vacunación individualizada en domicilio de grandes dependientes y sus cuidadores, se preparan para vacunar contra covid-19 en el comedor de un restaurante del pueblo de Las Mestas, en Cangas del Narcea
Las enfermeras del hospital Carmen y Severo Ochoa de Cangas del Narcea (Asturias), Lorena Bobes (i) y Vanesa Llanos (d), que forman parte de uno de los dos equipos de vacunación individualizada en domicilio de grandes dependientes y sus cuidadores, se preparan para vacunar contra covid-19 en el comedor de un restaurante del pueblo de Las Mestas, en Cangas del Narcea J.L.Cereijido

La falta de demandantes en las bolsas de empleo y la presión hospitalaria hace temer por los descansos de fin de año

14 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Las enfermeras de Asturias no tienen aún comunicación oficial pero temen que en cualquier momento pueda llegar la instrucción de que no se podrán tomar permisos ni vacaciones en el época navideña. El año pasado, Salud fijó este criterio en pleno pico de la segunda ola, el más dramático de la pandemia en Asturias, en un contexto además en el que las bolsas de empleo para cubrir las sustituciones están vacías. 

En diciembre de 2021, aunque los rigores de la sexta ola no llegan a ser tan altos como el año pasado en lo que atañe a presión hospitalaria, el mismo problema de las bolsas de empleo sin demandantes permanece y, en todo caso, las enfermeras de Asturias trabajan a pleno rendimiento por las campañas de vacunación (la de la tercera dosis contra el covid en adultos, que se compatibiliza en muchos casos con la de la gripe, y en vísperas de iniciar este miércoles la de los niños de entre 5 y 11 años); las profesionales destacan también el alto grado de ocupación en los trabajos para tratar de reducir las listas de espera acumuladas y las varias intervenciones, relacionadas con la pandemia, que continúan en las residencias.

Desde el sindicato Satse se recalcó que aunque no les consta una instrucción, estiman más que probable que se pueda anunciar a corto plazo. Y en este sentido fuentes del sindicato reclamaron que si la alternativa que va a proponer Salud como hizo el año pasado es que se abonen las jornadas en vez de disfrutar los descansos, se permita que esta opción sea «voluntaria», para que se pueda decidir si cobrar las horas o tener vacaciones y también que se conceda a los profesionales «un margen más amplio» para establecer después descansos. 

Desde Satse se señaló además que el problema de la falta de demanda en las bolsas de empleo, apenas hay enfermeras en toda España, se arrastra desde hace año y criticaron que «no se han tomado medidas ni para favorecer el retorno de quienes se fueron a otros países o para que permanezcan aquí».

La intuición de que se denieguen permisos se apoya en la experiencia del año pasado, en la situación de la comunidad vecina de Galicia, donde ya han empezado a eliminarse y las declaraciones de responsables de la Consejería señalando que podría darse esta circunstancia si seguían aumentando los contagios.

Lo hizo así dos semanas atrás directora general de Atención y Evaluación Sanitarias del Sespa, Alejandra Fueyo, al inicio de la escalda de la sexta ola en el Principado. Entonces recalcó que «comprendo que estamos todos muy cansados, mucho, y que necesitamos salir, divertirnos y estar con nuestros familiares y amigos», para recordar que también los profesionales sanitarios pasan por la misma situación. «Más que cansados están exhaustos», destacó para dejar claro en todo caso que el sistema sanitario público «va a estar ahí pase lo que pase» y muchos de esos profesionales tendrán probablemente que renunciar a sus descansos para cuidar a los pacientes que tendrán que seguir siendo hospitalizados en esta nueva ola de la pandemia.

En Galicia en las áreas de Santiago, Vigo y Ourense ya no permiten a su personal solicitar días de cara a las fiestas navideñas. En las otras se pueden pedir, pero sin garantía de obtenerlos, o con el compromiso de que el trabajo se cubra entre compañeros. Como en Asturias, la falta de plantilla ha derivado en un círculo vicioso: como no hay profesionales en las listas de contratación, los enfermeros con plaza fija prolongan jornada o doblan turno. Eso les hace acumular más días pendientes, que no pueden coger porque sigue sin haber personal para sustituirlos. 

A finales de noviembre, Satse denunció en que en Asturias (a diferencia de otras comunidades como Baleares, Euskadi, Extremadura, Castilla y León, Navarra y Comunidad Valenciana no se reconoce el denominado «solape de jornada» y que, según afirmaron, supone que «las enfermeras y enfermeros que trabajan en sus correspondientes servicios de salud hacen de media unas 80 horas al año que no son reconocidas como tiempo de trabajo».

A través de un comunicado, el sindicato indicó que el solape es el tiempo de trabajo (20 minutos, como mínimo) que una enfermera o enfermero dedica, fuera de su jornada laboral, a dar al compañero o compañera que le releva información clínica fundamental y trascendente sobre la evolución y cuidados que requieren todos sus pacientes. Unos datos que, de igual manera, recibe cuando entra a trabajar por parte del profesional que le ha precedido en el turno anterior.