Las defensas de los dos sicarios recurrirán la condena del caso Ardines

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

Adrián Fernandez (c), abogado de la defensa; Fernando Barutell, abogado de la esposa de uno de los sicarios del caso, y Luis Mendiguren (d), abogado de Luis y Jesús Muguruza, ante los acusados durante la vista oral ante jurado popular por el asesinato del concejal de IU en Llanes Javier Ardines
Adrián Fernandez (c), abogado de la defensa; Fernando Barutell, abogado de la esposa de uno de los sicarios del caso, y Luis Mendiguren (d), abogado de Luis y Jesús Muguruza, ante los acusados durante la vista oral ante jurado popular por el asesinato del concejal de IU en Llanes Javier Ardines Eloy Alonso

Los abogados sostienen que el jurado se ha limitado a relatar hechos sin que estos vayan acompañados de pruebas objetivas

15 dic 2021 . Actualizado a las 20:00 h.

Las defensas de los dos sicarios condenados por la Audiencia Provincial a una pena individual de 22 años de cárcel como coautores materiales del asesinato del concejal de IU de Llanes Javier Ardines recurrirán la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA).

Los abogados Fernando de Barutell y Adrián Fernández han anunciado este miércoles la interposición de un recurso de apelación ante el alto tribunal asturiano al estimar que hay causa suficiente para revocar la sentencia condenatoria dictada por el magistrado-presidente siguiendo el veredicto de culpabilidad emitida por el jurado.

De Barutell, que defiende al sicario argelino Maamar K. ha asegurado que, tras analizar la sentencia, ha apreciado la existencia de una posible causa de nulidad al haber tenido acceso el jurado a la primera declaración del presunto intermediario Jesús M. en el juzgado de Llanes y utilizarlo como base para la condena a pesar de que había sido anulada por el TSJA por haber comparecido en calidad de testigo y no de investigado.

El letrado ha asegurado que al menos en cuatro de los 65 folios de las actuaciones el jurado hace referencia en nueve ocasiones al atestado policial donde se recogían las primeras manifestaciones de Jesús M. cuando estas declaraciones sólo podían ser consultadas para ver si el tribunal popular apreciaba la existencia de algunas contradicciones respecto a la versión que el presunto intermediario efectuó en el juicio celebrado a lo largo de dieciocho sesiones.

A esta circunstancia se suma el hecho de que el jurado se ha limitado a relatar hechos, según sostiene la defensa, sin que estos vayan acompañados de argumentación que valide la convicción que le condujo a un veredicto de culpabilidad, especialmente al tener en cuenta que en este caso no había pruebas objetivas y sólo se juzgaron indicios.

Asimismo, De Barutell ha señalado que tampoco se ha tenido en cuenta las manifestaciones de la mujer del sicario Maamar K. que ratificaba que el 16 de agosto de 2018, cuando fue asesinado Ardines, su marido se encontraba con ella en su domicilio del País Vasco, y el jurado dio por válido el testimonio de la Guardia Civil que situó su móvil el día del crimen en Belmonte de Pría sin investigar la versión del sicario de que era su titular, pero terceras personas también lo usaban.

Por su parte, el abogado Adrián Fernández, que defiende al sicario Djilali B. recurrirá la sentencia en apelación ante el TSJA porque la mayor parte del veredicto de culpabilidad se basa en la credibilidad que el jurado dio a la primera declaración que su defendido hizo tras su detención cuando estaba incomunicado, y según el acusado fue bajo presiones y torturas y sin embargo no la utilizó exclusivamente como recoge la Ley del Jurado para ver las contradicciones con su manifestación en el plenario.

«Esa primera declaración no puede ser tenida en cuenta para argumentar el fallo», ha recalcado la defensa, que ha incidido en la escasa motivación de la sentencia condenatoria, informa Efe.