El Suroccidente reivindica unas comunicaciones dignas: «El muerto aún patalea, luchemos»

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

Vecinos del suroccidente convocan una protesta, entre la Delegación del Gobierno en Asturias y la sede de Presidencia del Principado, para reivindicar la mejora de las infraestructuras
Vecinos del suroccidente convocan una protesta, entre la Delegación del Gobierno en Asturias y la sede de Presidencia del Principado, para reivindicar la mejora de las infraestructuras Efe | Eloy Alonso

Alrededor de un millar de vecinos se han concentrado ante la sede de la Presidencia y de la Junta General para exigir una mejora de las infraestructuras

16 dic 2021 . Actualizado a las 18:09 h.

 Alrededor de un millar de vecinos, empresarios, representantes de organizaciones agrarias y dirigentes políticos han participado este jueves en Oviedo en una protesta para reivindicar la mejora de las infraestructuras en el suroccidente de Asturias. El acto de protesta se ha iniciado en la Plaza de España con un minuto de silencio en memoria de Lusci Mon, la mujer fallecida víctima de un desprendimiento en la AS-115, y ha continuado con una marcha hasta la sede la Presidencia del Ejecutivo asturiano, con presencia de representantes de las Cámaras de Comercio, asociaciones del transporte, sindicatos agrarios, partidos con representación en la Junta General y miembros de corporaciones municipales.

Los alcaldes de Salas y de Ibias, Sergio Hidalgo y Gemma Álvarez, respectivamente, junto a ediles de ayuntamientos del suroccidente han intervenido como portavoces de los manifestantes, ambos con un mensaje de agradecimiento a la respuesta «multitudinaria» a la reivindicación. «Aquí no hay partidos políticos, hay vecinos del suroccidente», ha afirmado Álvarez, que ha apuntado que esta zona en los últimos 20 años ha perdido el 50 por ciento de su población, y que, desde la instauración de la Democracia, mantiene las mismas infraestructuras. «No podemos permitir que nos rompan una pierna, y tener que agradecer que nos den una muleta», ha afirmado la alcaldesa, que ha concluido: «El muerto aún patalea, luchemos».

Marcos Verano, portavoz de la plataforma «El suroccidente existe, por una mejora de las comunicaciones y las carreteras», ha ensalzado el «orgullo» de ver el espíritu de lucha de los habitantes de la comarca, cuya población ha quedado reducida a 20.000 personas. «Los que allí quedamos estamos convencidos de que vamos a morir en el suroccidente o con el suroccidente, pero vamos a hacerlo luchando», ha enfatizado entre los aplausos de los manifestantes, que también han refrendado las críticas cuando denunció que se quiera convertir el problema de infraestructuras en una «anécdota, en una fana, que allí no se denominan argayos». Según Verano: «el problema no es una faena en Calabazos, es que cada 15 días tenemos que andar por carreteras secundarias para poder venir a Oviedo. Al Principado tenemos que agradecerle que conozcamos pueblos pequeños por los que no habríamos pasado». «Hoy nos oirán, pero para que nos escuchen no podemos dejarles descansar ni un segundo, que no pueden mirar solo hacia adelante, que también tengan que hacerlo para atrás, donde un grupo de suroccidentales les estén diciendo lo que llevan sin darnos desde 1.990», ha finalizado Verano.

«El mejor discurso es la foto de la plaza de España llena de gente representando la unidad y el apoyo de todos los vecinos del suroccidente y de Asturias, en general, por la mejora de las infraestructuras en la zona», ha dicho Sergio Hidalgo, en su intervención ante los manifestantes. «A partir de este momento demandamos una respuesta inmediata del presidente del Gobierno del Principado, así como del Estado, para revertir la situación», ha dicho el dirigente.

Por su parte, el vicepresidente, Juan Cofiño, durante su comparecencia en el parlamento asturiano ha opinado que «no es verdad que esté desatendido» esta parte del territorio, y ha añadido que en la trayectoria de los presupuestos de los últimos años «hay un sesgo a favor de esas zonas en las que los servicios públicos no están abandonados en absoluto». «No encontrará otro ejemplo en España de una zona que tiene 25.000 ciudadanos y un hospital de cabecera, por lo que no es justa esa apelación al abandono de los servicios públicos», ha subrayado, informa Efe.