La intervención en los campus del Milán y Llamaquique, prioritaria en 2022

Elena G. Bandera
E. G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

El campus de El Milán, en Oviedo
El campus de El Milán, en Oviedo J. L. Cereijido

El rector Ignacio Villaverde indica que también se van a dar los pasos para avanzar en un plan estratégico para el campus de Mieres

24 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La Universidad de Oviedo dispondrá de un presupuesto en 2022 de 217 millones de euros, de los que 25,3 millones se destinarán a inversiones.  Entre ellas, las relacionadas con las infraestructuras del disperso entramado que conforman los diversos campus repartidos por Oviedo, a los que suman los de Gijón y Mieres. El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde recuerda que ya se está trabajando en un plan director de infraestructuras para definir esa reordenación que para ir consolidándose requerirá de un largo plazo. «Los dos campus en los que vamos a tratar de intervenir de forma inmediata son Llamaquique y Milán, porque probablemente sean los que ahora mismo necesitan una intervención más inmediata, sobre todo Llamaquique», indica.

La desorbitada subida del precio de la energía eléctrica, que está haciendo historia encadenando récord tras récord rozando el megavatio/hora incluso los 400 euros, también ha puesto en jaque a la institución académica, que tiene un consumo aproximado de unos 17.000 kWh al año. «El jarro de agua fría para nuestros planes ha sido la factura de la luz, que nos ha obligado a consignar una partida importante para prever que podamos pagar el coste de la energía a los precios actuales», recuerda, en referencia a los más de cuatro millones de euros que se han tenido que derivar del presupuesto corriente para hacer frente a la escalada continuada del precio de la energía.

Esa previsión obliga a la Universidad a reducir o posponer algunos de los planes que se tienen en infraestructuras. Villaverde, en todo caso, se muestra optimista en el sentido de que «en algún momento el problema del precio de la energía va a tener que cambiar de dirección» de manera que pueda reasignarse ese presupuesto era destinarlo, entre otros asuntos, a infraestructuras. Si realmente el precio de la luz tocase techo y comenzara a bajar de la forma continuada en la que ha subido, ese dinero se dedicaría a las tres áreas estratégicas para la Universidad en 2022: investigación, sostenibilidad de las infraestructuras y transformación digital.