Siete grupos mueven ficha en el tablero político asturiano

Luis Ordóñez
LUIS ORDÓÑEZ OPINIÓN

ASTURIAS

La fragmentación del parlamento generará una geometría variable que se complica más con la situación interna de cada partido

01 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En una legislatura marcada intensamente por la pandemia, el presidente asturiano, Adrián Barbón comenzará el nuevo año con un cimiento sólido para arrancar el nuevo curso político. Barbón ha ido aprobando año a año los presupuestos de la comunidad haciendo uso de la geometría variable que le permite su holgadísima representación en la Junta General, con 20 escaños, a sólo tres de la mayoría absoluta y que ha ido completando principalmente con Izquierda Unida pero también con Podemos y Ciudadanos; no sin tensiones, algo que se exacerbará probablemente en el medio y largo plazo.

Contar con presupuestos actualizados presenta numerosas ventajas en cualquier momento, pero más todavía en unos años en los que tener las cuentas al día supone en muchas ocasiones acceder en tiempo y forma a los fondos de recuperación europeos: se cuentan por centenares los millones que procedentes de Bruselas tiene ya destino a Asturias para este 2022. Y precisamente la gestión de la reconstrucción será el elemento fundamental para que Barbón pueda consolidar o aumentar, si no lo quiere perder, su respaldo electoral.

En el ámbito político interno, Barbón y los socialistas cuentan con un horizonte despejado salvo sorpresa mayúscula. El liderazgo orgánico del presidente y secretario general es indiscutido y sólo le falta la confirmación simbólica del congreso de la FSA, aplazado precisamente por su contagio por covid, que le ha llevado a pasar el cambio de año aislado y en cuarentena. Sus retos políticos estarán principalmente en las relaciones con otras fuerzas.