¿Por qué el anticiclón ha llegado en Asturias para quedarse?

Xavier Fonseca / Juan M. Arribas

ASTURIAS

Vista del atardecer en La Fresneda, Asturias
Vista del atardecer en La Fresneda, Asturias EFE | ELOY ALONSO

Las borrascas se alejan de la región durante unos días

12 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El noroeste de España y Asturias es un territorio de borrascas. Si son frecuentes es por una triple combinación en la que intervienen la posición geográfica, la rotación de la Tierra y la circulación del aire.

El movimiento de nuestro planeta sobre sí mismo se desplaza de oeste a este y produce el llamado efecto Coriolis que provoca que el aire en las latitudes medias gire a favor o en contra de las agujas del reloj, dando lugar a las borrascas y anticiclones, sistemas atmosféricos que no existen en el ecuador. Además, entre los 30 y 60 grados norte, donde se encuentra Asturias, el aire se desplaza también de oeste a este. Las borrascas suelen nacer sobre la zona de Terranova y luego la circulación general de la atmósfera se encarga de transportarlas por el Atlántico.  

Cada año nos visitan borrascas que a través de sus frentes riegan con generosidad el paisaje asturiano. Algunas de ellas generan intensos temporales de lluvia y viento. Recientemente las agencias meteorológicas de Portugal, España, Francia y Bélgica se han puesto de acuerdo para nombrar a aquellos ciclones extratropicales que tengan un impacto elevado. El año pasado a estas alturas de enero el abecedario ya había consumido seis letras. En estos momentos del 2021 medio país estaba paralizado por Filomena. Y en el resto de enero del pasado año aún se formarían cuatro más.

Este año, sin embargo, las borrascas están completamente desaparecidas. Desde que comenzó la temporada ciclónica el pasado mes de octubre, únicamente se han nombrado dos sistemas de bajas presiones que han tenido un efecto notable y Blas ni siquiera afectó a Asturias, sino al Mediterráneo en forma de Dana. De hecho, la ausencia total de borrascas ha favorecido que el otoño fuese una estación muy seca, especialmente el pasado mes de noviembre

El responsable de esta anomalía meteorológica es la configuración del anticiclón de las Azores que durante los últimos meses ha estado bloqueando la ruta natural de las borrascas, que han sido incapaces de aproximarse. Por mucho que lo conocen e intentan no pueden hacer el camino y se ven obligadas a desviar la trayectoria hacia el extremo norte de Europa y a veces hacia el sur.

Y la previsión a corto medio y largo plazo no ofrece ningún cambio en este sentido. A partir de hoy el anticiclón reaparece y volverá a actuar de la misma manera. Hasta nuevo aviso, Asturias disfrutará de un tiempo soleado. Al desaparecer las nubes, eso sí, las temperaturas mínimas volverán a descender de manera notable, provocando que las noches sean muy gélidas.