Un músico asturiano con covid persistente: «He rechazado trabajos porque me cuesta mucho tocar»

Xuan Menéndez REDACCION

ASTURIAS

El saxofonista Baldomero Gutiérrez lucha por recuperarse de las secuelas del covid
El saxofonista Baldomero Gutiérrez lucha por recuperarse de las secuelas del covid

Baldomero Gutiérrez, flautista y saxofonista, arrastra secuelas del virus, del que se contagió en noviembre de 2020, que le impiden retomar su vida normal. «También me ha afectado a la memoria», lamenta

17 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La pandemia ha provocado, hasta el momento, cerca de ocho millones de contagios en España. A día de hoy, con la expansión de la variante ómicron estos se están multiplicando exponencialmente. Gracias a la actuación de las vacunas se han conseguido mitigar los efectos adversos y la mortalidad de la enfermedad. Sin embargo, la enfermedad puede provocar casos de lo que se conoce como covid persistente, cuyos síntomas se desarrollan de forma diferente en cada persona. Baldomero Gutiérrez tiene 53 años y es uno de los asturianos afectados por covid persistente, con síntomas que se mantienen a pesar de que se haya superado la enfermedad y que incluso se agravan con el paso del tiempo.

Gutiérrez se contagió en noviembre de 2020. Según relata debió de ser en su entorno laboral, ya que ha intentado mantener todas las recomendaciones sanitarias y ha evitado aglomeraciones y espacios cerrados. Vive en la parroquia de Tolivia, en el concejo de Laviana y es músico profesional, flautista y saxofonista, además de profesor de música. El covid persistente ha afectado a su vida profesional ya que arrastra fatiga y las vías respiratorias todavía no están recuperadas. Después de un año de baja, le han dado de alta sin tener en cuenta que, a pesar de que poco a poco mejora, no está preparado para retomar su actividad laboral. 

Al comienzo de la enfermedad le habían realizado dos pruebas pero ninguna había dado positivo. Hubo un par de días que le dolió mucho la cabeza, «como nunca antes» y decidió acudir a urgencias y tras realizarle unas pruebas determinaron que debía quedarse ingresado ante la insuficiencia respiratoria que presentaba a causa del covid.

Estuvo 17 días hospitalizado, conectado a oxígeno las 24 horas. «Entré con solo 69 de saturación de oxígeno, los médicos me dijeron que lo pasa muy poca gente; además neumonía bilateral». Después de haber salido del hospital, Gutiérrez ha sido uno de ese 3% de los contagiados que ha mantenido a lo largo del tiempo síntomas relativos al covid.

Poco a poco, gracias a la rehabilitación médica, está consiguiendo superarlos, pero los profesionales sanitarios ya le advirtieron de que será un largo camino. «Tengo fatiga, insomnio y una especie de apnea, que me sale como reflejo, debido a que tengo las áreas respiratorias obstruidas. Los primeros seis meses prácticamente iba de la cama al sofá. Estuve muy débil», confiesa Gutiérrez, cuyo único objetivo es retomar la vida normal lo antes posible. 

«Yo tengo el hándicap de que soy músico profesional. Soy flautista y saxofonista y profesor de ambos instrumentos. Todavía a día de hoy, más de un año desde mi contagio, me cuesta mucho tocar. Cuando lo hago mucho tiempo, me mareo. Necesito usar ventolín para practicar, pero aún así me cuesta mucho. El covid persistente me está afectando a mi vida profesional», asegura.

Gutiérrez lamenta que le hayan dado de alta recientemente del Instituto Nacional de la Seguridad Social, tras cumplir un año de inactividad a causa de la enfermedad: «Me denegaron el recurso, pero yo no estoy preparado todavía para desempeñar mi trabajo con normalidad. No tienen en cuenta los casos específicos». Debido a su profesión, la reducida capacidad pulmonar a causa del covid le impide trabajar, dado que como músico profesional la necesita tanto como un deportista de élite. 

El covid persistente le impide trabajar

«El covid persistente afecta a cada persona de una forma particular. Es habitual que afecte a los pulmones, todavía tengo manchas en ambos pulmones y una fibrosis en el derecho. También me ha afectado al diafragma, y al aparato respiratorio», indica. Como se dedica profesionalmente a tocar música y a enseñar a alumnos, la capacidad pulmonar es necesaria para el desempeño normal de sus funciones. «He rechazado trabajos porque no puedo. No puedo estar dos horas tocando en un concierto. No tiene sentido que me retiren la baja», lamenta Gutiérrez, que explica que, aunque poco a poco va mejorando gracias a la rehabilitación, convivir con estos síntomas ha sido muy duro.

«Al principio la fatiga era tanta que no me podía levantar de la cama. Tenía fiebre, insomnio, que todavía lo tengo… No podía subir unas escaleras o hacer esfuerzos sin sentir fatiga», recuerda. En su caso, ha habido periodos en los que los síntomas desaparecían pero luego regresaban con más fuerza. «También me ha afectado a la memoria. En ocasiones, intento buscar algunas palabras y no me salen». 

«Yo lo que quiero es recuperar mi vida normal, no quiero vivir de las ayudas ni nada por el estilo, y soy yo quien más está haciendo por ello. Deberían de analizar caso por caso, las circunstancias de cada persona, antes de dictaminar si alguien está capacitado o no para trabajar porque en mi caso particular, debido a mi profesión, no lo estoy», afirma Gutiérrez, al que los especialistas le dijeron que hasta que no se le quitase la apnea que sufre a causa del covid persistente, «no estaré recuperado, porque eso se debe a que las vías respiratorias están mal».

 Un proceso de recuperación lento

Gutiérrez señala que, aunque todos los sanitarios con los que se ha cruzado le han tratado excelentemente, la Seguridad Social no está preparada para atender casos de covid persistente como el suyo. Él ha acudido por su cuenta a la consulta de la doctora Socorro Martínez, la jefa de la Unidad de rehabilitación postcovid. Gracias a sus sesiones y a los ejercicios, ha podido recuperar la capacidad pulmonar, vital para su trabajo de músico. «Ahora estoy centrado en mi recuperación pero los síntomas disminuyen muy lentamente y es un proceso lento», dice.

Gutiérrez se ha tomado su recuperación como casi un trabajo. Todos los días realiza los ejercicios de respiración que le mandaron los médicos, hace bicicleta, práctica con los instrumentos y acude a fisioterapia dos veces por semana. El objetivo es recuperar su vida normal y volver a su trabajo lo antes posible. Sin embargo, le habían advertido que sería un proceso lento. «No es tomar unas pastillas. Tengo que poner de mí parte un esfuerzo físico, hacer cardio», cuenta.

Guitiérrez conoció al colectivo Covid Persistente de Asturias (contacto: covidpersistenteasturias@gmail.com) a través de las redes sociales. «Los ví en Facebook y contacté con ellos. Me metieron en un grupo de whatsapp y sirve para ver que no estás solo. Nos ayudamos unos a otros contándonos nuestra experiencia. Nos sirve para sentirnos comprendidos y, además, dan detalles de los avances que van surgiendo contra esta enfermedad y cómo son los procesos para recurrir el tema de las bajas, por ejemplo». Gutiérrez anima a cualquiera que atraviese por una situación similar a buscar ayuda en este tipo de colectivos. «Hay gente que está mucho peor que yo, que no puede ni hinchar un globo…Yo les recomiendo que hagan los ejercicios que yo hago, también que toquen la flauta, que es muy bueno para la capacidad pulmonar. Lo importante es trabajar la respiración. Si los pulmones no están sanos, el resto del cuerpo no lo va a estar», asegura.