La difícil situación que atraviesan plantilla y directiva sigue complicándose: el club expulsa a las jugadoras Alba Montes y Sandra González y las acusa de faltar el respeto a la entidad en sus redes sociales
18 ene 2022 . Actualizado a las 18:07 h.Continua en aumento la tensión ente la plantilla del Covadonga femenino y la directiva de club. El nuevo capítulo de esta guerra entre jugadoras y dirigentes se vivió en la tarde de ayer. Las dos capitanas del equipo femenino, Alba Montes y Sandra González fueron expulsadas. «Antes del entrenamiento recibimos una llamada del presidente comunicándonos que estábamos fuera del equipo por supuestos insultos y faltas de respeto en redes sociales», comenta Montes. Las jugadoras, cabezas visibles de esta lucha reivindicativa consideran que «se les está intentado callar» para que no se vea la realidad de lo que está pasando dentro del club.
«No vamos a consentir faltas de respeto ni al entrenador ni a nadie. A las jugadoras se las ha expulsado por la mala conducta que han tenido», asegura Curro Cabal, presidente del Club, a las que acusa de faltar al respeto a la entidad en sus redes sociales. Alba Montes, la ahora ex capitana del equipo, lo ve de otra manera: «Están expulsando a todas las que hemos tenido el valor de dar la cara. Quieren que nos callemos la boca».
La excapitana asegura «no entender» nada de lo ocurrido en la tarde de ayer: «Nos acusan de insultar por las redes sociales y es una mentira. Pedimos explicaciones al presidente y a la directiva y lo único que hemos obtenido es que nos cuelen el teléfono».
Ante esa situación, Alba Montes y su compañera, se personaron en las instalaciones para pedir más explicaciones: «Pedimos que se documentasen los insultos y no se dignaron a mirarnos a la cara. Yo, obviamente, escribí mucho en mis redes sociales, pero jamás insulté ni falte al respeto porque sabía que podía volverse contra mí. No tienen pruebas». «Lo que más rabia nos da es que a nosotras nos castigan por supuestos insultos, pero se consintió que, desde la grada, padres de jugadores del Covadonga de los equipos que estaban entrenado, se dedicasen a insultarnos. Ahí nadie dijo ni denuncio nada», lamenta la jugadora.
Desde la directiva del club, el presidente, asegura que con esta actitud «no van a conseguir nada» y se mantiene firme en su postura: «Lo que están buscando con esto es amenazar y hacer daño al club y no lo van a conseguir, tenemos la conciencia muy tranquila con todo lo que esta pasando. Han faltado al respeto y eso es intolerable». «Esta situación, como entidad, nos puede afectar porque se esta hablando mucho del tema, pero contamos con el apoyo los socios y los expresidentes históricos del club y eso nos tranquiliza», explica Cabal.
Una «guerra» que viene de lejos
El club vive una batalla interna por la denuncia de las jugadoras del equipo femenino, el pasado mes, que acusan a la directiva de «actuaciones discriminatorias». El presidente, Curro Cabal, las define como «una sarta de mentiras»: «En el club se pusieron unas condiciones que todo el mundo acato, ellas tomaron una decisión unilateral sin contar con nadie. Pese a todo se les ofrecieron soluciones y no las quisieron»
Los últimos desencuentros entre platilla y directiva tuvieron lugar el pasado domingos. Las jugadoras, tras el parón de navidad, aprovecharon el partido para saltar al césped con camisetas y pancartas en defensa de sus reivindicaciones y de apoyo a sus exentrenadoras, también destituidas, Jessica García y Olaya González. Esa misma tarde, el presidente, Curro Cabal, decidió la expulsión del club de la jugadora Sheila Zapico, por «destrozos en las instalaciones y faltas de respeto al entrenador». Situación que su compañera Alba Montes, vivió de otra forma: «Sheila, que hasta ahora era la central titular, fue a preguntarle por la alineación al entrenador, con el que ya había tenido choques durante toda la semana. El entrenador le contestó a voces y ella, de la impotencia, dio una patada a una pared y se fue».