«Recuerdo tenerlo encima clavándome un cuchillo, solo podía gritar palabras cortas porque no podía procesar más»

La Voz

ASTURIAS

Juzgados de la Audiencia Provincial de Oviedo
Juzgados de la Audiencia Provincial de Oviedo

La víctima de Gozón relata una relación «tormentosa» y dice que si aguantó años y no denunció antes fue por «pánico». El acusado de intentar matar a su pareja reconoce que fue a su negocio pero «no sabe por qué lo hizo»

04 feb 2022 . Actualizado a las 13:57 h.

El acusado de intentar matar a su pareja en Gozón en abril de 2020 el mismo día en que el Juzgado le impuso una orden de alejamiento ha negado que ejerciese cualquier tipo de violencia física o verbal contra la víctima anteriormente a ese hecho y ha asegurado ante el juez que la suya era «una relación tranquila». La víctima ha relatado cómo fue el apuñalamiento en un relato espeluznante y el pánico que vivió durante años y la violencia que sufrió a manos del preunto agresor.  El taxista, el héroe anónimo, que evitó el crimen en el kiosco ha ratificado la declaración de la mujer.

«Durante los meses que llevo en prisión estuve pensando a qué fui allí pero no lo sé, ni entré a hacerle daño ni a pedirle perdón ni a decirle te quiero. No sé a qué entré", ha dicho el acusado que ha indicado que «supone que fue él quien le causó las heridas con un cuchillo».

Ha negado que quisera matarla. «Cómo voy a querer matar a la persona que más quiero en este mundo después de mi hijo», ha dicho el acusado.

Ha relatado que cuando entró al kiosco vio a una amiga en común y pasó por detrás del mostrador pero no sabe con qué intención. «Cuando entré ahí no pensaba en nada. Ella --la víctima—chilló: ¡el cuchillo, el cuchillo!, y yo no me acuerdo del cuchillo para nada, luego ella lo cogió y yo se lo quité», ha relatado.

Ha asegurado que «sabe cómo es el cuchillo porque lo había comprado él mismo», y a preguntas de la fiscal ha indicado «que forcejearon y sabe lo que pasó porque leyó el informe médico. Tras el ataque a su pareja ha indicado que salió del negocio porque alguien le paró y no recuerda lo que hizo con el cuchillo. Sí recuerda que llamó a su hijo para decirle «que le quería y que iba a tardar meses en verlo».

Ha negado malos tratos anteriores

No obstante el del 25 de abril, cuando apuñaló a la mujer, no es el único episodio de violencia y maltrato contra su ex pareja que le atribuye la Fiscalía, que en su escrito recoge numerosos episodios violentos tanto física como verbalmente. Todos ellos han sido negados por el acusado.

«Igual teníamos alguna discusión, pero lo mismo que con mi primera mujer, sin más», ha declarado el procesado que se enfrenta a penas de más de 15 años de cárcel. Así ha negado a preguntas del Fiscal que empujase, zarandease o insultase a mujer con palabras como puta o zorra. «Mi vocabulario no es ese, yo no utilizo esas palabras», ha dicho en tono tranquilo.

Relación tormentosa

Muy distinta ha sido la declaración de la víctima que ha definido la relación como «complicada, difícil y tormentosa». «Empezó como una pareja normal pero poco a poco empezó a controlarme, a aislarme de mis amigas y de mi entorno. Me llamaba constantemente y aparecía por sorpresa a buscarme si quedaba con mis amigas, dejé de quedar con ellas para evitar pasar vergüenza», ha indicado la víctima.

También ha relatado comportamientos «diarios violentos». «Me daba empujones, me tiraba el mando de la tele, me insultaba, me daba gritos, voces, me llamaba subnormal que no sabía hacer nada y luego me decía que no era para tanto», ha indicado la mujer ante el juez.

Ha explicado que era él quien ponía las contraseñas a sus redes sociales y sus terminales. «Lo hacía porque no me daba otra opción», ha indicado. Además ha ido relatando los diferentes episodios violentos que sufrió antes de la agresión en abril de 2020, alguno de los cuales se dio en presencia del hijo de ambos.

«Yo tuve muchos momentos de miedo, miedo por mí y por mi hijo. Él me amenazaba con quitarme a mi hijo», ha explicado la víctima en una larga declaración ante el Tribunal. «Si no denuncié antes y aguanté la situación durante años fue por pánico, ya no miedo, sino pánico. Me intenté separar años atrás, cuando el niño tenía cuatro años», ha dicho.

Tras una de esas agresiones «tomó conciencia de la situación y se lo contó a su hermana y a una agente de la Policía Nacional que llevaba asuntos de violencia de género». Tras esa conversación decidió presentar denuncia ante la Guardia Civil.

Respecto al día en el que fue apuñalada ha explicado que por la posición que tenía ella no lo vio entrar en el kiosco y lo que recuerda es «tenerlo encima clavándome un cuchillo». «Yo gritaba palabras como cuchillo, ayuda y palabras cortas porque no podía procesar más y mi amiga salió a buscar ayuda», ha explicado la víctima, que ha indicado que sólo le escuchó a él decirle "te mato". Se ha mostrado convencida de que si no llega a entrar un taxista la hubiese matado.

Ese taxista también ha prestado declaración y ha relatado cómo vio al acusado entrar «rápido y con cara de cabreo» al kiosco en el que estaba la víctima y al poco salió su amiga pidiendo ayuda y escuchó a la mujer pedir socorro. Entonces entró y vio al procesado agredir a su ex pareja, que «estaba acorralada», con un cuchillo en un brazo y un costado.

«Fue todo muy rápido, ella trataba de zafarse de él y gritaba. Yo lo cogí por la espalda y lo retuve hasta que dejó el cuchillo porque pienso que él quería ir detrás de ella. Cuando lo solté él salió del local cogió su coche y marchó», ha dicho.

Durante la vista familiares de la víctima han corroborado ante el tribunal los episodios de violencia física y verbal por parte del acusado hacia su pareja. «Golpes, portazos, insultos y hasta rompió una puerta», ha relatado la madre de la víctima entre llantos, asegurando que «como jamás le prohibieron al niño hablar con su padre, él utilizaba al menor para malmeter contra su madre».

También la hermana y el cuñado de la víctima han insistido en el carácter controlador del acusado. «El 'eres tonta' hacia mi hermana lo tenía en la boca todo el rato. Portazos y golpes también eran constantes», ha explicado, añadiendo que vio «hematomas en los brazos de su hermana».