Olaya Rosell: «La extrema derecha disfraza de masculinidad discursos peligrosos»

ASTURIAS

La secretaria de Juventudes Socialistas de Asturias, Olaya Rosell
La secretaria de Juventudes Socialistas de Asturias, Olaya Rosell EFE | ELOY ALONSO

La nueva dirigente de la Juventudes Socialistas de Asturias asegura que quieren mostrar que son más que «la cantera del partido»

05 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Olaya Rosell es la nueva secretaria general de las Juventudes Socialistas de Asturias; asegura que pasó a militar por su involucración en el movimiento feministas y espera poder trasladar a los jóvenes la importancia de la participación.

-¿Cómo es su historia de militancia y por qué dio el paso de presentarse a la secretaría general?

-Mi historia de militancia empieza hace seis años cuando empiezo la universidad, la carrera de Derecho y estaba muy vinculada ya al movimiento feminista. Buscando la legislación, quién había aprobado las reformas más importantes vi que era el partido socialista y con las ganas que tenía de cambiar las cosas, porque me parecía todo muy injusto en ese momento, me acerqué y me afilié a Juventudes. Y a la hora de dar el paso para presentarme, y es algo en lo que puse mucho énfasis en el discurso, es que a pesar de ser una organización feminista carecemos mucho de liderazgos femeninos y creo que debemos liderar con el ejemplo y a la hora de presentar las candidaturas me vi obligada, en cierta manera, conmigo misma.

-Juventudes socialistas comparte filiación el PSOE, pero ha defendido matices distintos en varias cuestiones y, de hecho, en su discurso Barbón animó a ir un paso por delante ¿en qué cree que deberían hacerlo?

-Siempre ha sido así y el partido lo respeta mucho. Al final ellos también nos animan a que seamos más combativos, que seamos un poco la vanguardia y que les podamos señalar nosotros algunas cuestiones. En lo que estamos trabajando ahora, y le insistimos mucho al presidente, es con los problemas de emancipación de la juventud asturiana y también respecto a las conexiones con las alas. Son problemas que no preocupan, al igual que el de la salud mental, y vamos a apretar todo lo que esté en nuestras manos. Siempre decimos que tenemos una gran lealtad a nuestro partido pero la lealtad no es sumisión, siempre tenemos respeto.

-¿Qué cuestiones de la política actual en Asturias le parecen más urgentes?

-Una cuestión casi del día, porque salió esta semana, es cuál va a ser el reparto del bono de alquiler. A Asturias nos corresponden 13 millones para ese bono y 47 por el plan estatal de vivienda y es algo que en política juvenil corre bastante prisa. La emancipación y lo que está ligado a la salud mental es urgente. Porque la pandemia ha sido doble, con el coronavirus y por cómo ha afectado a la salud mental. Muchos jóvenes han tenido que cambiar la manera de relacionarse entre sí, y ahora mismo ir a un profesional es un privilegio. Además Asturias tiene que cuidar más a su mundo rural y a las alas, debemos favorecer sus conexiones para evitar la despoblación que la gente joven se pueda quedar en el mundo rural y haga vida en él, que no perdamos ese talento.

-Mucha gente considera las ramas juveniles de los partidos de forma negativa, como una especie de primer escalón para entrar en lo que se llama la «política profesional» ¿qué les diría?

-Es algo que queremos pelear en mi dirección, mostrar que la política joven es útil. Tenemos la capacidad de tener a nuestros dirigentes bastante cerca y podemos influir de manera más directa, para poder explicarles nuestras reivindicaciones y luchar por lo que creemos que es necesario para los jóvenes. Yo animaría a la gente a militar porque tenemos que ser reivindicativos y pelear por nuestro futuro pero sobre todo por nuestro presente.  Hay que quitar esa visión de que somos únicamente una especie de cantera del partido y mostrar que somos útiles y sobre todo somos muy formativos. Dedicamos mucho tiempo de nuestro día a día en formarnos en legislación, en derechos, en cualquier causa. En Juventudes tenemos a gente que ha estudiado de todo. Te tiene que motivar esas ganas de cambiar las cosas porque últimamente la juventud está más alejada del mundo asociativo y debemos intentar revertirlo para luchar por nuestra generación.

-Hay ya varias publicaciones sobre el éxito de mensajes de extrema derecha en jóvenes varones, ¿es algo que le preocupa, qué cree que se debería hacer?

-Muchos periodistas me lo han preguntado porque es algo muy preocupante para la sociedad en general y para mí como mujer. Tenemos esa misión de explicar las cosas, explicar qué pasa cuando la extrema derecha llega a las instituciones, que cuando ellos llegan los derechos de las mujeres, los del colectivo LGTBI, retroceden. Pero es que también peligran las pensiones, los derechos de la clase trabajadora. Para poder educar en igualdad entre hombres y mujeres tenemos que atajar de raíz esa cuestión, con la educación y con el respeto. Porque en redes sociales hay una cierta toxicidad que no debería estar presente en la política y menos en la juvenil. La extrema derecha quiere incidir mucho en las diferencias entre hombres y mujeres pero el feminismo es una lucha en la que pueden ser partícipes hombres y mujeres y en la que ellos tienen mucho hacer porque nos beneficia a todos. Hay discursos muy peligrosos que se quieren disfrazar de masculinidad y no los pueden comprar.