Contagios, precariedad y abuso laboral: así es el trabajo de las auxiliares de ayuda a domicilio

La Voz REDACCIÓN

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Protesta de trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio en Oviedo
Protesta de trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio en Oviedo EFE | Eloy Alonso

Un estudio de la Universidad de Oviedo analiza las condiciones de este colectivo, integrado casi en su totalidad por mujeres

03 mar 2022 . Actualizado a las 18:48 h.

Temporalidad, trabajo a tiempo parcial y jornada partida son algunas de las condiciones de trabajo que explican la alta precariedad laboral que sufre el personal auxiliar de ayuda a domicilio. Un colectivo muy feminizado, integrado casi en su totalidad por mujeres, que en cierta medida también se ve perjudicado por el acoso laboral y sexual. Un 39% de los empleados declara haberlo sufrido y estas conductas violentas principalmente provienen de los propios usuarios y sus familiares. De la misma manera, también se ven expuesto al contagio por coronavirus, tal y como se desprende del informe Las condiciones laborales del personal auxiliar del Servicio de Ayuda a Domicilio, de Sandra Dema Moreno, profesora del Departamento de Sociología, y María Estébanez González, estudiante de Relaciones Laborales y Recursos Humanos, que ha sido presentado esta tarde en el Aula Magna del Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo.

El informe revela que el principal problema al que se enfrenta el personal auxiliar del servicio de ayuda a domicilio es la precariedad. Destaca el elevado porcentaje de trabajo a tiempo parcial que existe en el sector (63,1%), que es el tipo de jornada más habitual entre estos trabajadores y cuadruplica con creces la tasa de trabajo a tiempo parcial del conjunto del país y casi triplica la tasa de parcialidad femenina. Esta forma de empleo a su vez lleva a las personas al pluriempleo, dado que por lo general lleva consigo una remuneración que no alcanza el salario mínimo interprofesional y, por tanto, «si tienen que depender de este sueldo no podrían satisfacer sus necesidades básicas y mucho menos la de sus familiares».

La precariedad se manifiesta también en una alta temporalidad (26,9%), más elevada que la que padece el conjunto de la población ocupada española, que a su vez es de las mayores de la Unión Europea. Se constata también que una parte importante de la plantilla trabaja a jornada partida (42,5%), con la dificultad añadida que supone en términos de tiempo y la limitación que conlleva para compatibilizar dicho empleo con otros y/o conciliarlo con sus vidas personales y familiares. Además, en la mayoría de los casos (61%), la jornada laboral no es acorde con su contrato de trabajo, dado que realizan horas de más que ni siquiera están remuneradas.