Iberdrola anunció en el verano de 2020 que la térmica de Lada echaba el cierre y a cambio ofreció compensaciones para la clausura de la histórica planta, un cierre que significaba el fin de la era del carbón. La propuesta final del gigante eléctrico español para saldar la deuda con Asturias consiste de momento en la instalación de cuatro parques eólicos (Cordel-Vidural, Capiechamartín, Panondres y Verdigueiro) que sumarán 130 MW. ¿Pero salda la deuda con la comunidad? El Gobierno regional cree que no.
La Directora General de Energía, Belarmina Díaz, sostiene que la inversión de Iberdrola es positiva, pero insuficiente, que no compensa el cierre de la térmica de Lada. «La deuda de la central térmica de Lada no está saldada», dice. El Principado está tratando de atraer algún proyecto o actuación singular.
Hay que recordar que está aún pendiente el inicio de la demolición de la central térmica. El derribo durará cuatro años y generará también actividad. Ese periodo será clave para la búsqueda de alternativas y planteamientos energéticos.
¿Hay proyectos sobre la mesa? Por el momento solo se han presentado propuestas de pequeña escala pero ninguno de ellos sirve como alternativa a los cierres de las térmicas. La batalla energética es crucial para el futuro de Asturias y las esperanzas están, de momento, depositadas en la producción de hidrógeno verde. ¿Podrá volver a ser Asturias una región excedentaria de energía?