«Las nuevas generaciones estamos demostrando que no por ser gitano tienes que ser menos trabajador»

X. M. REDACCIÓN

ASTURIAS

Libertad Hernández durante un partido del partido dirigiendo a su equipo
Libertad Hernández durante un partido del partido dirigiendo a su equipo

A pesar de que los prejuicios siguen existiendo, ejemplos como Libertad Hernández y Alberto Albarrán demuestran que las nuevas generaciones rompen con los estereotipos

11 mar 2022 . Actualizado a las 14:39 h.

 Los jóvenes gitanos lidian con unos estereotipos que día tras día luchan por romper. Todavía hay quienes mantienen prejuicios sobre la comunidad, encasillando a todas las personas bajo unas etiquetas. Sin embargo, las nuevas generaciones están demostrando que esos pensamientos no pueden estar más alejados de la realidad. Iniciativas como el Programa Acceder de la Fundación Secretariado Gitano demuestran que hay toda una generación con ganas de aprender, trabajar y de crecer día a día. En el Principado hay alrededor de 10.000 gitanos. LA VOZ DE ASTURIAS ha hablado con dos participantes del programa para que cuenten su experiencia.

Libertad Hernández, 25 años

Libertad Hernández durante un partido del partido dirigiendo a su equipo
Libertad Hernández durante un partido del partido dirigiendo a su equipo

Libertad Hernández es de Avilés y es una de las jóvenes gitanas que demuestran que los estereotipos son falsos. Hernández tiene 25 años y ha sido una de las participantes en el programa Acceder a través de la Fundación Secretariado Gitano. Hernández había estudiado un grado medio de administración en un centro de la comarca. Conoció las ventajas del programa y decidió apuntarse. «Me parece que su labor es excepcional, me parece que es una opción muy a tener en cuenta para cualquiera que tenga dificultades para encontrar trabajo. Te orientan muy bien». En su caso, después de realizar seis meses de prácticas le contrataron en Ikea donde estuvo muchos meses trabajando. Tras un largo periodo, finalmente dejó el trabajo para dedicarse a ser entrenadora de fútbol, deporte que práctica desde la infancia y que es su verdadera pasión, ya que no podía compaginarlo con los horarios de su anterior empleo. Además, durante ese tiempo también estudió un módulo de Formación Profesional de calor y fugado. Actualmente trabaja en el sector logístico de la rula de Avilés.  

Hernández explica que a partir de su experiencia personal y la de su entorno, no conoce ningún caso de discriminación laboral por el hecho de ser gitano. «En todos los sitios donde he estado trabajando he sido una más y me han tratado muy bien». Para Hernández, los estereotipos que todavía se mantienen sobre la comunidad gitana serán rotos por las nuevas generaciones. «Sigue habiendo etiquetas, pero estamos demostrando que no por ser gitanos  eres menos trabajador». Hernández cree que «tarde o temprano» esta situación se revertirá y ánima especialmente a las mujeres «a que luchen por ello».