El alcalde de Salas admite que durante tres años firmó dietas sin justificar al exconcejal por confianza
ASTURIAS
Sergio Hidalgo explica que nunca cuestionó los gastos ni las reuniones que Manuel Alba mantenía porque era «un buen concejal con buen trato con los vecinos»
08 mar 2022 . Actualizado a las 12:57 h.El alcalde de Salas, Sergio Hidalgo, ha justificado este martes que el exconcejal Manuel Alba cobrara gastos de desplazamiento a Oviedo entre 2015 y 2018 por las reuniones que mantenía con vecinos en cafeterías situadas cerca de las sedes de las consejerías del Principado, que él autorizaba sin fiscalización previa, porque «tenía plena confianza en sus ediles».
La Fiscalía ha mantenido su petición de dos años y medio de cárcel y 13 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos para Hidalgo, de Foro, como presunto autor de sendos delitos continuados de prevaricación y malversación al considerar que «encubrió una retribución mensual» al concejal a través del cobro de dietas en el juicio celebrado en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial.
Sin embargo, el Ministerio Fiscal, que pedía la misma pena para Alba, que también pertenece a Foro, le ha aplicado la atenuante de reparación del daño al devolver los 6.860 euros que cobró presuntamente de forma indebida y ha rebajado su solicitud a un año y seis meses de cárcel y nueve años de inhabilitación.
El abogado Francisco Alonso, que ejercita la acusación particular en nombre del PSOE de Salas, ha solicitado la misma pena que la Fiscalía, mientras que los letrados Gonzalo Botas y Antonio Cifuentes, defensores del alcalde y el exconcejal respectivamente, han interesado la absolución.
El alcalde ha explicado que nunca cuestionó los gastos ni las reuniones que Alba, entonces concejal delegado de Montes y Desarrollo Rural, mantenía con los vecinos en cafeterías porque «le daba cuentas» a posteriori y era suficiente justificación porque era «un buen concejal con buen trato con los vecinos».
El alcalde ha reconocido que firmaba «un recibí» y lo pasaba a Intervención y Tesorería y posteriormente firmaba el decreto de alcaldía, pero no participaba en su contenido, ni le hicieron reparos ni dio instrucciones sobre la forma de rellenar el documento.
Ha afirmado que tenía información «periódica» de los desplazamientos de Alba cada 15 días y juntos comentaban las gestiones «de forma genérica» y, a su juicio, con la declaración responsable del concejal resultaba suficiente y no vio nada llamativo en que cobrara desplazamientos a Oviedo y desde el ayuntamiento a su domicilio. Alba, por su parte, sólo ha respondido a su abogado defensor, y ha afirmado que nunca le hicieron reparos a sus gastos.
El concejal socialista Celestino Díaz Morán ha declarado que nunca vio la relación causa-efecto de «tanto viaje» a Oviedo, cuando se trataba de gestiones que dependían de la consejería o del ayuntamiento y ha descrito las dificultades para acceder a la documentación sobre los gastos, entre otros que los empleados cobraran a 0,19 euros el kilómetro y el edil a 0,25 euros.
También le llamó la atención que en un momento en que el ayuntamiento estaba sometido a un plan de ajuste, Alba presentara dietas con tanta periodicidad, porque la comisión de servicios debía ser «un hecho excepcional» y sin embargo se trataba de pagos mensuales donde el control era «inexistente», con papeles escritos a mano y al ser preguntados sólo ofrecían respuestas «de forma vaga».
La interventora municipal ha asegurado que las dietas se cobraban a través de la presentación de una declaración responsable, en un trámite que se realizaba «por costumbre» y ha recalcado que la Sindicatura fiscalizó las cuentas y no les hizo reparos ni sobre el sistema, ni la justificación, ni la declaración responsable, aunque ha admitido que se obviaba el trámite de pasar previamente por la comisión de seguimiento.
Las concejalas foristas han dicho que cuando cobraban dietas seguían siempre el siguiente procedimiento: Tesorería les entregaba una ficha donde incluían nombres y apellidos, el lugar del desplazamiento, los kilómetros y luego se pasaba al alcalde, sin que les exigieran otra justificación, informa Efe.