La subida de los carburantes está provocando una «crisis sin precedentes» en el sector pesquero junto a los problemas coyunturales que arrastra desde hace años
28 mar 2022 . Actualizado a las 13:17 h.La flota pesquera asturiana está al borde del colapso a causa de la subida del precio de los carburantes y los problemas de distribución provocados por el parón de transportes. Esta situación ha sido la gota que colma a unos problemas coyunturales que el sector arrastra desde hace años. Los altos costes fijos, las cuotas pesqueras, la falta de relevo cualificado... Cofradías, armadores y patrones llevan tiempo alertando de que la viabilidad del negocio está en peligro. Como respuesta a la subida del gasoil, hubo un parón del sector pero el miércoles pasado retomaron la actividad. El martes 29 de marzo se espera la respuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en la que comunicará la serie de ayudas, entre las que se barajan la bonificación de las tasas portuarias o la limitación del precio máximo en el gasoil para los barcos, entre otras. Desde la Cofradía de Pescadores de Asturias ven con buenos ojos las medidas pero «se deben echar cuentas y comprobar si funciona» porque, tal y como están las cosas actualmente, no es rentable salir a faenar. Muchos barcos están amarrados en los puertos hasta que esta situación se resuelva.
Ramón Jesús Riesgo es el patrón de «El Mar de Pedro». Según relata, desde el sector están «preocupados» a la espera del anuncio de las medidas tras la reunión del martes porque «como no tomen medidas que funcionen, vamos a tener que parar». Actualmente los barcos de bajura asturianos están faenando en gran parte debido a la temporada de la caballa, una pesquería muy importante para la comunidad y que apenas dura dos meses. Si la subida del precio de los carburantes hubiese ocurrido en otros meses, «la gran mayoría de la flota asturiana estaría amarrada». Lamentablemente la temporada de la caballa se termina pronto y Riesgo ve un futuro incierto. «No sé lo que haremos después, si iremos a pescar merluza o qué».
La subida del precio de los carburantes es la gota que colma. «Hoy hemos repostado 1.800 litros a 1,1 euros por litro. El año pasado estaba a 0,6 céntimos, y hace más años a menos», Riesgo recuerda que hace una década el sector estuvo paralizado un mes después de que el precio del gasoil llegase hasta los 70 céntimos por litro. «Estamos hablando que en la actualidad está 40 céntimos por encima», precio que multiplica los costes fijos se pesque o no se pesque. Además, está el problema de las cuotas de pesca. «Desde hace 10 años nos reducen la cuota, bajando cada año los porcentajes. Ahora con el zapatazo del gasoil; los costes, víveres, carnada, etc; que todo sube…El pescado se sigue vendiendo al mismo precio que hace 10 años y cada vez podemos pescar menos», afirma Riesgo, cuyo pesquero sale de nuevo el domingo de noche a faenar. «Estamos acojonados porque, ¿y si sales y no pescas? Es lo más normal no pescar alguna marea. Si fallas ahora con el precio del gasoil tan alto, las siguientes ya sales a pescar con la presión de cubrir los gastos de la pasada», explica Riesgo sobre la difícil situación que atraviesan los pesqueros asturianos.
Para Adolfo García, presidente de la Cofradía de Pescadores de Asturias, la subida del precio del gasoil conduce al sector hacia una «crisis sin precedentes» sumado a los problemas que arrastra la flota pesquera asturiana desde hace años. «Somos la comunidad con menos porcentaje de caballa. El reparto de cuotas no es equitativo», señala García, que lamenta que cada vez son menores las posibilidades de pesca. «Todos los armadores de Asturias somos conscientes de que la pesca tiene futuro, siempre y cuando no haya tantas trabas administrativas y haya posibilidades de pesca acordes con la rentabilidad de los pesqueros, teniendo en cuenta la preservación de los ecosistemas y poblaciones de peces. Los que nos dedicamos a esto somos los primeros interesados en su conservación, sino es pan para hoy y hambre para mañana», manifiesta García sobre la viabilidad del sector. «Lo primero que se debe solucionar es el precio del gasoil. Después, un reparto justo por comunidades autónomas de las cuotas de pesca acorde a la rentabilidad de los pesqueros». García recuerda el tejido socioeconómico que el sector pesquero crea. «Hay estudios que señalan que por cada marinero hay 10 puestos indirectos. El beneficio redunda en la economía de los pueblos y en la fijación de población en las zonas costeras». Sin embargo, lamenta García, si se mantiene la coyuntura actual una amplia mayoría de la flota asturiana se verá obligada a amarrar los barcos en los puertos. El sector pesquero está muy pendiente de las conclusiones que se saquen de la reunión del día 29, con el peligro de una paralización de la actividad pesquera ante la falta de viabilidad.