Las gasolineras asturianas venden un 40% más por las rebajas y prevén una Semana Santa histórica
ASTURIAS
El presidente de la Asociación de Profesionales de Estaciones de Servicio, José María Barrero, denuncia el « desconcierto» del sector por la aplicación de los descuentos de 20 céntimos
08 abr 2022 . Actualizado a las 09:29 h.El fenómeno de las compras compulsivas que sufrieron los supermercados durante los paros del transporte se ha trasladado ahora a las estaciones de servicio con motivo de la subvención de 20 céntimos por litro de combustible, que se añade a las ofertas que las diferentes compañías hacen a sus clientes. Una situación que ha elevado el consumo de gasolina en los últimos cinco días hasta un 40% en los diferentes puntos de venta de Asturias.
La entrada en vigor desde el pasado viernes del descuento de 20 céntimos por cada litro de carburante ha desatado el caos en las gasolineras asturianas, obligadas a adelantar el importe del descuento, lo que está poniendo en apuros a los dueños de los pequeños surtidores. A esto se suma que, durante el viernes, el sábado y el domingo hubo una avalancha de clientes ansiosos por repostar. La demanda llegó a dispararse en más del doble el primer día de la medida.
Un pico sin precedentes con colas y atascos en las gasolineras que ha ido amortiguándose hasta hoy, pero la llegada de la Semana Santa representa un nuevo punto de estrés para los surtidores de repostaje que anticipan otro notable incremento en la afluencia. «El viernes pasado fue un sin parar de gente. El fin se semana tuvimos muchísimos clientes, es verdad que se fue normalizando a lo largo de los días, pero se notó que la gente estaba esperando una bajada», explica José María Barrero, presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio de Asturias.
Del total de gasolineras de Asturias, cerca del 70% son pymes que operan con una marca propia o abanderadas por una de las grandes empresas, pero asumiendo individualmente su gestión económica. Barrero cifra el incremento de ventas de estos días en un 40%, destaca la «psicosis» vivida esta semana como una «locura» y anticipa un nuevo incremento en estas vacaciones «ya que venimos de años con restricciones» a la movilidad: «Esperamos que esta semana santa y este tiempo de vacaciones sea muy bueno, nosotros contamos con ello».
El resto de gasolineras asturianas se las reparten las grandes marcas como Repsol o Cepsa, han vivido el mismo incremento de ventas en esta última semana. Repsol ofrece un descuento añadido, de cinco o 10 céntimos, a los usuarios que utilizan su tarjeta en la aplicación «waylet». Esa aplicación ha tenido 200.000 descargas desde el 1 de abril. Según explica Barrero, se trata de cifras que llegan a quintuplicar su volumen habitual: «Nosotros lo que hacemos es cobrar y después restarle la bonificación, todo eso tiene que hacerse mediante un ordenador. Durante el fin de semana se atendió a tanta gente que el programa se colapsó y hubo gasolineras que tuvieron que cerrar durante varias horas para esperar que el sistema volviese a funcionar».
El anticipo
Casi el 50% de las estaciones de servicio de Asturias han cobrado el anticipo del Gobierno central para aplicar el descuento del 20% en el precio del combustible, pero lo consideran insuficiente porque esta cantidad no sirve para cubrir todo el mes de abril. Además, han alertado de que en Semana Santa los problemas se pueden multiplicar exponencialmente ante la previsión de que los ciudadanos puedan desplazarse más y demandar más cantidad de carburante para sus vehículos. «Hay que reconocer que han sido muy rápidos, en la mayoría de los casos con el anticipo. Aunque es una medida algo compleja que no sabemos cómo se va a desarrollar con exactitud», explica Barrero.
La asociación regional que preside Barrero está integrada en la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (Ceees), principal patronal del sector y han anunció que recurrirá judicialmente el descuento. La entidad precisó que, pese a «estar totalmente a favor de la norma» de rebajar el precio del combustible para facilitar su compra por parte de familias y empresas, el diseño y la ejecución del decreto genera «importantes perjuicios» al sector, ya que la Agencia Tributaria sigue sin aclarar «cuál es el tratamiento fiscal de los 20 céntimos» de bonificación, lo que provoca «inseguridad jurídica».
Esta incertidumbre es la compartida por la mayoría de gerentes del sector, que afrontaron el pasado fin de semana la nueva acción tomada por el Consejo de ministros «sin tener claro cómo se iba a aplicar la bonificación ni cómo se iba a devolver».
«El viernes y el sábado se notó muchísima más afluencia de gente después de anunciarse la ayuda de los veinte céntimos. Nosotros tuvimos caídas en algunos servidores y no sabíamos bien cómo se iba a hacer el descuento. Fue un desastre», ha reconocido.
Apenas días después de hacerse efectiva, continúan afirmando que la aplicación de la iniciativa «ha sido muy precipitada y poco organizada» y, pese a pedir aclaraciones a Hacienda sobre como cuantificar los litros y cómo justificar lo aportado, «no se les ha informado y no saben cuándo les van a devolver lo adelantado».
Golpe a las «low cost»
Barrero ha sostenido también el golpe de efecto que esta bonificación supone a las gasolineras baratas o «low cost», para las que los márgenes de beneficios, ya ajustados anteriormente, se han ceñido al máximo.
«Las grandes gasolineras pueden hacer frente a los adelantos y los grandes pagos porque tienen ese colchón, pero las empresas pequeñas no. Las pequeñas empresas tienen que poner el dinero de su bolsillo y algunas no pueden hacer frente a ese gasto», lamenta.