Más de 15.000 personas se reunieron alrededor del casco histórico de la ciudad para disfrutar del cierre de las fiestas del Bollo
18 abr 2022 . Actualizado a las 18:09 h.La Comida en la Calle regresa a Avilés con un ambiente inmejorable después de dos años de interrupción por la pandemia. Las mesas de comidas han recorridas las calles del casco histórico la ciudad y más de 15.000 personas se han congregado en la villa para compartir una jornada de celebración.
El esperado regreso de las fiestas del Bollo en Avilés tras el parón por el coronavirus era una fecha marcada en el calendario avilesino y los vecinos no han faltado a la cita de la XXVIII Comida en la Calle a pesar de la amenaza de lluvia. Alrededor de unos 5 kilómetros de tableros recorrieron el casco urbano de Avilés, donde han almorzado unas 15.000 personas. Los más jóvenes se apresuraron a coger sitio en el parque Ferrera ante la amenaza de precipitaciones que se esperan a lo largo de la jornada.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha visitado algunas de las mesas dispuestas a lo largo de cinco kilómetros por distintas calles del casco urbano, junto a la alcaldesa de la ciudad, Mariví Monteserín, y la viceconsejera de Turismo, Graciela Blanco, entre otras autoridades.
«Hoy se pone mucho en cuestión el valor de lo colectivo frente a lo individual, y ésta es una muestra de la importancia que en Avilés se da a lo colectivo», ha declarado el presidente, que ha animado a la participación «con responsabilidad porque, aunque estamos saliendo de la pandemia, sabemos, por desgracia, que aún hay unos últimos coletazos».
Barbón también ha visitado el Centro de Coordinación de Seguridad ubicado en la calle de El Marqués, junto a los comisarios de la Policía Local de Avilés, Rafael Ángel Rodríguez, y del Cuerpo Nacional de Policía, Alejandro Valverde, que han explicado que se espera a unos 5.000 jóvenes en el parque de Ferrera, que se unirán a los 15.000 comensales inscritos en el resto de la ciudad.
La Policía Local desplegó un importante dispositivo de seguridad para garantizar que ningún incidente estropease la cita. Sesenta agentes vigilaron con ateción las entradas y salidas del Parque Ferrera para evitar que se introdujeran vidrios y bebidas alcohólicas en el Parque Ferrera.