El acoso escolar vuelve tras la pandemia: «Para un niño un móvil es un arma de destrucción masiva»

X. Menéndez REDACCIÓN

ASTURIAS

acoso escolar, bullying

La asociación Acae cifra en 160 los casos en este curso, denuncia que el bullying sigue siendo una realidad incómoda en las aulas del Principado y que aumenta en redes sociales

04 may 2022 . Actualizado a las 12:36 h.

El acoso escolar sigue siendo una realidad con la que lidian miles de jóvenes en España. Concretamente,  la Asociación contra el acoso escolar (ACAE) Asturias contabiliza un total de 160 casos de bullying en los colegios e institutos asturianos en lo que va de curso. Encarna García, presidenta de la asociación, considera que las charlas informativas sobre el tema son insuficientes para  «atajar el problema de raíz». A pesar de todas las campañas de concienciación a lo largo de los años, el bullying sigue muy presente en los centros educativos del Principado. «Es un bullying en un problema de intramuros que está dentro de los colegios y es ahí donde debe ser tratado», señala García, que lamenta que un gran número de los profesores «sigue mirando hacía otro lado. Los colegios y Educación no hacen nada y la vía judicial es la única solución, aunque al ser menores quede en nada».

«Una charla sobre bullying, ¿qué soluciona? Con una charla no se soluciona con el acoso sino con acciones inmediatas. Al contrario, señala más a quien lo sufre», afirma García. El acoso escolar, sin embargo, ha cambiado en las últimas décadas. Los niños tienen acceso a móviles y redes sociales cada vez más jóvenes, sin la vigilancia de sus padres, y esto incentiva a dar situaciones. «Es un dar arma de destrucción masiva a un niño y son sus padres quienes se los dan, cada vez más jóvenes». Además, señala que el acoso entre niñas está aumentando y es más frecuente. Garcia tiene claro que los padres son parte del problema y que su labor para solucionarlo es imprescindible. «La mayoría de los padres se sorprenden cuando descubren, por una llamada del colegio, que su hijo es un acosador, incluso no niegan.’¿Mi hijo? Imposible’».

García lleva casi 20 años, desde el 2004, peleando contra el bullying y por conseguir que el acoso escolar sea erradicado de las aulas asturianas. Lamentablemente, no cree que en un corto plazo se logre el cambio. «La pandemia no nos hizo mejores. Los niños se empapan de todo lo que ven en casa. Los problemas económicos que generó la crisis sanitaria en las casas, por supuesto que también afectan a la situación en las aulas», explica García sobre las circunstancias actuales en los centros educativos del Principado.