Adiós, trenes diésel. ¿Hola, hidrógeno?

D.R. REDACCIÓN

ASTURIAS

Una imagen virtual del tren autónomo con motor de hidrógeno Vittal-One que desarrolla la compañía Talgo y que prevé poner en servicio en 2023
Una imagen virtual del tren autónomo con motor de hidrógeno Vittal-One que desarrolla la compañía Talgo y que prevé poner en servicio en 2023 TALGO

La extensa red de cercanías de ancho métrico asturiano es la plataforma ideal para las nuevas locomotoras sin catenaria que ya desarrollan dos compañías

14 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Más de un tercio de las vías férreas españolas está sin electrificar, y en el Principado el porcentaje es aún mayor. Esto, que parece (y tal vez es) un atraso, también significa una oportunidad gracias a las nuevas tecnologías basadas en el hidrógeno. ¿Logrará Asturias subirse a ese tren? En principio, cuenta con las condiciones adecuadas, ya que tiene una amplia red de cercanías de ancho métrico, el antiguo Feve, por donde circulan aún locomotoras de gasoil.

También se llegó a poner en pruebas locomotoras de gas licuado, pero el encarecimiento de los combustibles fósiles, la incertidumbre por el abastecimiento y, sobre todo, la presión sobre las administraciones para reducir las emisiones de CO2 están espoleando a las empresas a mirar hacia otro combustible con potencial: el hidrógeno.

El año pasado, antes incluso de que se hablara de la guerra de Ucrania (que de hecho ya estaba latente desde 2014), Talgo y Repsol anunciaron a bombo y platillo un proyecto conjunto para impulsar esta tecnología aplicada al transporte ferroviario. Otra asociación competidora en esa área la forman CAF e Iberdrola, que también está en la carrera.