Ignacio Martínez, directivo de ASCEL: «La conservación del lobo está por encima de cualquier debate económico»

X. Menéndez REDACCIÓN

ASTURIAS

Lobo ibérico.
Lobo ibérico. Ana Retamero

La Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico fue la precursora de la inclusión de la especie en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial

06 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La inclusión del lobo ibérico en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE) tiene un precursor y esa es la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL). Fue Ascel quien en 2019 hizo una petición administrativa para su adhesión. Gracias a su inclusión en el LESRPE, la especie goza de una protección «por la que sorprendentemente nadie se había preocupado antes», señala Ignacio Martínez, miembro de la Junta Directiva de ASCEL. Las comunidades autónomas donde se encuentran el mayor número de manadas de lobos ibéricos, únicos en Europa, mostraron su rechazo contra la protección del lobo, lo que para Martínez es «vergonzoso, se están dejando llevar por el alboroto y dan cancha a una privatización de lo público, porque el lobo es de todos mientras que el ganado es privado», Sobre el lobo se están contando muchas mentiras para no repercutir en intereses políticos, económicos o en los votos de algunos partidos», lamenta Martínez sobre la situación que atraviesa la especie en peligro de extinción en el Principado.

«Estamos habituados a escuchar argumentos en el debate del lobo que son falsos. Debemos tener claro que el lobo no es un asunto económico o político, el lobo es un bien público. No se puede asesinar una especie para favorecer un sector económico. Para empezar, muchos de los daños achacados al lobo son cuestionables», Martínez señala que los lobos pueden comer el cadáver de un animal ya muerto, o que otros animales. «Hay mucho alboroto en torno al lobo, sectores que protestan cuando a final de años reciben miles de euros en compensación. Alguien de la Administración debería de explicarles que si reciben ese dinero público es para respetar una serie de medidas que vienen de la Unión Europea», como es la conservación de una especie que se encuentra en peligro de extinción.

El lobo ibérico es una especie «clave» para el ecosistema de Asturias. «Es un activo económico en términos globales, es el que se encarga del mantenimiento de la salud ambiental pues se alimenta de otras especies». Además, Martínez recuerda que sin la actuación del lobo, los cazadores darían caza primero a los animales enfermos, los cuales se encarga de matar el lobo. «Tiene un papel en la salud ambiental muy importante», asegura Martínez.