Una semana sin luz por un error de la compañía eléctrica

E. Gutiérrez REDACCIÓN

ASTURIAS

Graciela Fernández Fernández y su madre, Graciela Fernández Alonso
Graciela Fernández Fernández y su madre, Graciela Fernández Alonso

Graciela Fernández y su madre, una mujer dependiente, han vivido una odisea porque se les anuló el contrato por error

30 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Graciela Fernández y su madre pasaron una semana sin luz por culpa de un error al que se ha añadido la lenta burocracia a la que las compañías eléctricas someten al consumidor. «El 3 de mayo comenzó la pesadilla y el seis de junio nos quedamos sin luz», explica la afectada.

Graciela Fernández, vecina de Oviedo, trabaja fuera y se encarga de su madre, una mujer completamente dependiente. El 6 de junio, Graciela se levantó como todos los días para ir a trabajar y dejó a su madre en casa esperando a que llegase su cuidadora. Como llega unos minutos más tarde, tiene una cámara de seguridad para comprobar que su madre se encuentra bien. «Todo estaba normal pero horas después, de repente, no había luz. Llamé a la mujer que acompaña a mi madre para ver qué pasaba y me dijo que no había luz. Me fui directa a casa y, después de comprobar que todo estaba en orden llamé a la comañía eléctrica, y me dijeron que si me dieron de baja tuvo que ser por un error», explica Fernández.

«Todo empezó el 3 de  mayo cuando me llegó un mensaje de mi compañía, TotalEngergies, ofreciéndome una oferta para volver con ellos, algo que era imposible porque ya estaba con ellos. Les llamé y me dijeron que estaba dada de baja», explica. La operadora le pidió los datos y el CUPS (Código Universal de Punto de Suministro), una clave de una veintena de dígitos necesaria para certificar el abastecimiento de energía que aparece en la factura. Su sorpresa fue mayúscula cuando la operadora le explicó que el nombre aportado no coincidía con el CUPS y que se había tramitado la baja de su contrato de electricidad: «Había otro DNI que no era mío ni de mi madre, que es la titular del servicio, y por protección de datos no pudieron decirnos nada más. Conseguimos que solventasen el error, pero después de varios intentos».

Unas semanas después del incidente, cuando todo estaba aparentemente solucionado, Graciela se fijó en que en las facturas constaba el gas, pero no la luz. «Llamé a la compañía para preguntar por ello, ya que me parecía muy raro que solo viniese reflejado el gas y más después del problema que habíamos tenido», dice. «Cuando llamé me aseguraron que eso no era ningún problema y que debía de ser por el error en la baja pero que ya estaba solucionado y que no me preocupase. Por lo que yo pagué mis facturas con total normalidad y, un mes después, me encuentro con la luz cortada»

«Todo esto ha afectado a nuestra rutina. Mi madre es una mujer dependiente y nosotras vivimos en un edificio viejo sin ascensor por lo que no puede estar bajando. Sin electricidad le quitaron el único entretenimiento que tenía en todo el día, que es ver la televisión. Además, tuvimos que comprar un camping gas para poder hacernos la comida y no teníamos ni agua caliente», se queja Gabriela.

Ante lo sucedido, pidió la reactivación del contrato pero dice que TotalEnergies lo rechazó. La única solución que tuvieron fue dar de alta un nuevo contrato, que finalmente entró en vigor una semana después, llegándoles de nuevo la luz el pasado 13 de junio. «Fue una semana de odisea. La activación del suministro nos la comunicaron por mensaje, nadie vino para asegurarse del error e intentar solucionarlo… es una vergüenza», se lamenta.