¿Cuándo arrancará la regasificadora de El Musel?

L.O.

ASTURIAS

F. Sotomonte

Aunque el Ministerio afirmó que en días dará su autorización aún restan dos procesos administrativos

22 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Del maratón de encuentros ministeriales que el presidente del Principado, Adrián Barbón, inició esta semana en Madrid, una de las primeros resultados en cuajar fue el anuncio del Ministerio de Transición Ecológica de que daría en cuestión de días la autorización definitiva para que Enagás ponga en marcha la regasificadora de El Musel. Sin embargo, aunque se trata de un paso fundamental para el arranque efectivo de la infraestructura, lo cierto es que los trámites burocráticos no han terminado y no es posible concretar una fecha, ni en semanas ni en meses, para que empiece almacenar y distribuir gas licuado.

Días atrás se conoció que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia había dado el primer visto bueno a los planes de apertura de Ministerio de Transición y la responsable, Teresa Ribera, confirmó a Barbón este lunes que en cuestión de días de daría la autorización. Pero restan dos trámites más. De nuevo en la CNMC se deba dar el reconocimiento del régimen económico -la retribución concreta de cada instalación a partir de su precio de adjudicación, de los parámetros retributivos de la tecnología a la que corresponda, de las características propias de cada instalación y de su participación en el mercado eléctrico-; esto es crucial toda vez que la regasificadora de Gijón se ha relanzado un contexto de guerra, con la invasión de Ucrania y corte de suministro energético hacia el continente europeo.

Antes de la guerra, la regasificadora contaba con reabrirse como un pilar de almacenamiento del gran polo de hidrógeno verde que se está desarrollado en Asturias alrededor de Arcelor. Pero el corte de gas ruso hizo virar los planes europeos para aprovechar las regasificadoras en la costa atlántica de España, para recibir gas llegado por barco en medida desde EEUU; y la infraestructura de Gijón formaba parte de esos planes para ampliar la capacidad de acogida de gas de España. Todo en un proyecto más amplio que pasa por conectar la distribución a Francias a través de los Pirineos.