El dispositivo permitirá controlar su ubicación por satélite y avisar si entra en zonas pobladas por humanos
16 jul 2022 . Actualizado a las 11:55 h.Una osa adulta ha sido radiomarcada por agentes de Medio Natural de Asturias para controlar sus movimientos y tratar de evitar que frecuente una zona de recogida de residuos urbanos en contenedores situada en las inmediaciones de un pueblo de Ibias, en el suroccidente del Principado.
Se trata de la segunda fase del protocolo que se sigue para osos habituados a la presencia humana y a los que, normalmente, les suele bastar el lanzamiento de petardos o bolas de goma para que dejen de acercarse a zonas habitadas.
En este caso, no se consiguió, por lo que la semana pasada se procedió a geolocalizar a la osa mediante un doble sistema de seguimiento: un emisor de señal de radio adherido al pelaje del lomo y un collar que permite realizar una monitorización continua a través de tecnología vía satélite.
Este dispositivo emite una señal con la ubicación del animal y también avisa si éste entra en una zona delimitada, a modo de cercado virtual, lo que permite a los guardas de Medio Natural actuar con mayor rapidez si la osa se acercase a alguna zona habitada en busca de comida y repitiera la conducta de alimentación ya observada.
La labor de seguimiento incluye la recolección de excrementos y su análisis genético, lo que ha permitido determinar que, de todos los osos identificados genéticamente en los alrededores, tan sólo la citada hembra se internaba en la localidad en busca de restos de comida depositados en los contenedores.
En la zona se ha desplegado además un operativo de seguimiento con cámaras de fototrampeo que han constatado la habituación de la osa a la presencia humana, informa el Gobierno del Principado.
Además de la osa de Ibias, actualmente también se realiza el seguimiento de otra hembra adulta, radiomarcada en Cangas del Narcea en octubre de 2021 por los ataques que llevaba a cabo sobre el ganado doméstico.
Su emisor, que sigue dando señales, ha permitido comprobar que ha permanecido activa todo el invierno junto a sus crías, pero que su alimentación se ha basado en frutos y vegetales y que no ha protagonizado nuevos daños al ganado ovino de la zona; informó EFE.