Las «obsoletas» instalaciones del banco de semillas del Serida

Marcos Gutiérrez REDACCION

ASTURIAS

Material almacenado en el banco de semillas
Material almacenado en el banco de semillas

Expertos del centro alertan de que se trata de una instalación puesta en marcha en 1991 que, con el paso de los años, ha quedado anticuada para su función

22 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El banco de semillas del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (Serida) se destina a la conservación a medio-largo plazo de colecciones de semillas ortodoxas. Actualmente se reúnen colecciones de granos de diferentes especies, aunque la principal de entre las que se mantiene es la de judías (Phaseolus spp.), que se considera activa por el uso y renovación frecuente de sus entradas, a fin de mantener tanto las existencias y como la viabilidad de las semillas almacenadas. 

El banco surgió como una necesidad de conservar las variedades locales de Faba Granja que se recolectaron a finales de los 80. Se pone en marcha en 1991 y, dos años después, además de conservar el material local, surgió la necesidad de incorporar otras variedades para ampliar la diversidad reunida y especies para abordar trabajos específicos.

Juan José Ferreira, responsable del programa de Mejora Genética Vegetal del centro, advierte de que se trata, pese a su importante labor, de una «instalación puesta en marcha en 1991, que con el paso de los años ha quedado obsoleta para su función».

«Hasta donde yo conozco, desde el 2019 los presupuestos del Serida contemplan actuaciones para dotar a la institución de un nuevo banco de semillas que facilite el trabajo y garantice la preservación de la diversidad reunida. Esperemos que haya suerte en el corto plazo», resalta. 

Considera que este departamento tiene importantes «limitaciones», a causa de unos equipos «que tienen más de tres décadas». Apunta que «no hay un laboratorio para trabajar» propiamente dicho y que, por ejemplo, equipos como la «cámara y el compresor, con treinta años», no tienen «las garantías de los actuales» y «necesitan una reactualización». Juan José Ferreira destaca que esta «falta de medios» deja seriamente «comprometida la conservación del material a largo plazo» en el banco de semillas.