Los dueños viajaban a diario desde Avilés a Ribadeo en busca de su mascota
24 ago 2022 . Actualizado a las 09:16 h.El pasado día 12 relatábamos en estas mismas páginas la historia de la pareja formada por Jorge y Cristina, que recorrieron durante días los algo más de cien kilómetros que separan Avilés de Ribadeo con un objetivo único: encontrar a su perro Roger, un pastor de Shetland que había desaparecido.
El cachorro de seis meses de edad se perdió el sábado día 6 en Vilaframil, una de las parroquias del concello ribadense. La pareja, que trabaja en Asturias, se acercó al municipio mariñano a pasar las fiestas de San Lourenzo, y se percató de la desaparición de su mascota cuando llegaron, coincidiendo con los fuegos después de la misa. Después de dos semanas de búsqueda, podemos anunciar que Roger ya está a salvo.
«El sábado por la noche nos llamó un vecino de A Devesa y nos comentó que acababa de encontrar a Roger. El vecino pensó que era un zorro que se había colado en su plantación de fabas, pero cuando lo examinó bien, reconoció a Roger, ya que había visto varios carteles por Ribadeo en los que se anunciaba su desaparición. Le pedimos una foto para confirmar que era él porque durante estos días tuvimos muchos avisos de que creían que lo habían visto y muchas veces nos desplazamos, sin éxito alguno», asegura Jorge.
«Estamos muy contentos. Ahora está en casa de mi abuela y el jueves ya voy a recogerlo. Lo peor de esto es que creemos que lo han atropellado ya que tiene dos patas rotas. No sabemos ni cómo sobrevivió estos días sin comer y así de inválido. Fue totalmente un milagro».
El cachorro, que será trasladado a Barcelona, tendrá que ser operado para poder volver a caminar y hacer la rehabilitación consiguiente. «Pese a esto, estamos aliviados de poder recuperarlo. Tenemos que dar las gracias a todas las personas que ayudaron, ya que sin la colaboración ciudadana no lo hubiéramos conseguido», afirma Jorge.
Ya tranquilos
«Roger está muy feliz, con muchas ganas de jugar aunque no puede, y nosotros volvemos a estar tranquilos sabiendo que nuestro perro está a salvo». Sin duda, tras parte del mes de angustiosa búsqueda y de esfuerzos diarios, esta es una de esas historias que tienen final feliz.