Barbón busca socios para el presupuesto de la Asturias que ya baja del millón

ASTURIAS

F. Sotomonte

Las iniciativas contra la despoblación y el adelanto de la negociación presupuestaria han marcado el pleno que abre el curso político

14 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La Junta General cerró el martes lo que se llama oficialmente debate de orientación pero que comúnmente se denomina debate sobre el estado de la región y quizá por eso no terminó de ser lo uno ni lo otro. La doble sesión de dos jornadas transcurrió, casi desde el primer momento con la vista puesta en un horizonte cercano: a tiro de piedra el inicio de las conversaciones para sacar adelante el último presupuesto de la legislatura y, no mucho más lejos, la ineludible cita con las urnas del próximo mes de mayo. Sobrevolándolo todo un número, redondo y simbólico, que planea como una sombra sobre la comunidad: un millón, porque en próxima estadística oficial se constatará que Asturias bajado de esa cifra en su recuento de habitantes.

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No en vano, el principal bloque de propuestas que lanzó el presidente en la primera jornada fueron iniciativas contra la despoblación, ayudas directas como un incremento del cheque bebé y varias deducciones fiscales que se aplicarán en los concejos más afectados por la caída demográfica. Hubo muchas propuestas, por supuesto, pero lo relevante es conocer si contarán con una ley presupuestaria que permita hacerlas realidad y verlas publicadas en el BOPA. En buena medida, las réplicas y contrarréplicas de los grupos en la segunda sesión fueron un primera toma de contacto y tanteo de sensaciones para valorar si será posible un pacto en la cuenta atrás de la precampaña electoral que todo lo barre.

Quizá sí y hubo dos movimientos del presidente que hacen pensar que podría ser posible. En las semanas anteriores al verano, Barbón parecía ponerse ya le venda antes de la herida esperando una previsible prórroga, y en su declaraciones casi venía a avanzar que veía inviable que los partidos se sentaran en serio a buscar un pacto entre la premura electoral de los próximos meses. Pero este martes, respondiendo a Izquierda Unida (uno de los grupos que de forma explícita ha llamado a buscar el pacto), el presidente anunció que iniciara la ronda de diálogo de forma casi inmediata: el 26 de septiembre. En los ejercicios anteriores y, es algo que hacían todos los gobiernos, Presidencia iniciaba el diálogo ya en diciembre, apurando todos los plazos. En amplio margen que se abre ahora puede dar muchas oportunidades al entendimiento.

Barbón cuenta entre lo más positivo de su balance haber conseguido aprobar el presupuesto, año a año, en los tres ejercicios anteriores. Con distintos apoyos, el de 2021 con un consenso amplísimo e inusual, con el respaldo de todos los grupos menos PP y Vox. Aquello se logró precisamente en un momento excepcional, en medio de la pandemia y con una honda conciencia de la necesidad de contar con cuentas aprobadas en tiempo y forma para desplegar ayudas y hacer frente a gastos extraordinarios. Barbón lo recordó este martes en una contrarréplica a Adrián Pumares, de Foro Asturias, para advertir que por la inflación y el suministro energético y otras derivadas de la guerra de Ucrania, el 2023 no será menos excepcional.

¿Podrían pactar los partidos? Se puede descartar claramente las posibilidades nulas e incluso distópicas de que se llegara a hacerlo con Vox o el PP. Los primeros por boca de su portavoz, Ignacio Blanco, bajaron al barro hasta el punto de que Barbón ni hizo segunda contrarréplica para no darles más pábulo. Con Teresa Mallada la conversación fue más cordial, no sin punzadas por supuesto, aunque un abismo ideológico que separa a PSOE y PP en materia fiscal y porque el conservadurismo ha apostado a las rebajas de impuestos una suerte de panacea económica que todo lo resuelve porque sí.

Barbón tiene 20 diputados y podría sumar fácilmente 2 de Izquierda Unida (su portavoz Ángela Vallina presumió de que la coalición lleva casi tres décadas garantizando la gobernabilidad de Asturias y dijo que le gustaba la melodía del discurso). Sólo le faltaría un escaño para la mayoría absoluta.

Y aquí está la encrucijada del presidente si su voluntad de acuerdo es sincera. Una opción es Podemos aunque el debate con los morados fue nada amigable. No hay lo que ahora llaman feeling personal y se nota mucho. Pero aún así el diputado Rafael Palacios insistió que no llevarían líneas rojas ni se trataba de ser amigos sino de lograr unas cuentas «progresistas» ante la situación de emergencia social de «una inflación que devora los salarios de trabajadores precarios». Con todo fue uno de los cruces más ásperos del pleno.

Empezó un tono igual de agrio el turno de Adrián Pumares de Foro pero lo cierto es que se fue suavizando a medida que se intercambiaban argumentos con el presidente. Y aún así hay una espina (que escocía también en Podemos y era perceptible) sobre el fracaso del año pasado para lograr la mayoría sufiente para una reforma del Estatuto que abriera las puertas al oficialidad.

La otra senda que sigue abierta para Barbón es un acuerdo con Ciudadanos, que se ya se ha dado además en dos ejercicios anteriores. Cualquiera ajeno a día a día del debate político astur que hubiera visto por casualidad el intercambio con la portavoz naranja, Susana Fernández, diría que el acuerdo es altamente improbable: sus discurso cargó con gran intensidad las tintas contra lo público. Pero la realidad es que estas palabras se las acaba llevando el tiempo en las negociaciones a cambio de iniciativas puntuales. Muchas que han despertado pocas suspicacias de lobbismo entre los grupos de izquierda.

Puede ser que en la posición de Ciudadanos termine pesando su propia circunstancia orgánica, con el partido envuelto en querellas internas y en un proceso de refundación constestado desde algunos escaños del parlamento asturiano contra Arrimadas. O puede que incluso en el juego de la geometría variables y dado que la desintegración de varias formaciones, entre ellos Ciudadanos, para nutrir el grupo mixto, terminen por dar a Barbón el apoyo que le pudiera faltar. El 26 de de septiembre se abren las apuestas.