El malladismo libra su última batalla por el control del grupo parlamentario

L.O.

ASTURIAS

F. Sotomonte

Los sectores del PP asturiano esperan una indicación de Génova sobre el congreso y la portavocía

01 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Todos los sectores en los que se divide y subdivide el PP asturiano se reconocen en el liderazgo de Alberto Núñez Feijoo, todos consideran que es el líder indiscutido y que tiene la última palabra en cualquier asunto que ataña a la formación. Pero quizá es ya el único punto de coincidencia, el sector malladista tuvo que asumir a regañadientes el jueves que el recorrido de la presidenta había llegado a su final y Mallada ofreció una comparecencia en la que anunció que daba «un paso a un lado» y que no se presentaría en el próximo congreso regional para liderar el partido.

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Pero ese congreso aún no tiene fecha, debe convocarlo Génova y previsiblemente lo hará para ser celebrado en noviembre. Son muchos días, muchas comparecencias y muchos plenos, de tal manera que el sector más antimalladista presiona para que deje la portavocía del grupo parlamentario, el principal escaparate político de la comunidad, pero Mallada se resiste y no está sola. Al fin y al cabo, los diputados de la Junta forman parte de una lista elaborada, en buena parte, a su medida cuando al comienzo de la legislatura, la dirección de Pablo Casado, la impuso como candidata frente a la entonces presidenta del partido regional, Mercedes Fernández.

El presidente del PP de Gijón, Pablo González, también diputado, señaló este viernes que no veía necesario hacer ningún cambio y que Mallada podría seguir como portavoz. «Yo creo estamos trabajando todos como hasta ahora estos tres años, hemos trabajado bien y yo particularmente no veo ninguna necesidad absolutamente de que se haga nada especial o extraordinario que no se haya venido haciendo hasta ahora», señaló González en un acto en Gijón en el que tuvo palabras de elogio para Mallada por su «gesto de generosidad y responsabilidad» y que, es su opinión, «hace grande al PP».

En el reparto de apoyos dentro del grupo parlamentario hay un equilibrio: de los diez diputados en la Junta, tres acompañaron personalmente a Mallada en su comparecencia del jueves, fueron Reyes Fernández Hurlé, Pablo Álvarez Pire y Javier Brea.

Hay propósito compartido en el seno de los populares asturianos de ir rebajando el tono, ya sea por propia convicción o por aviso de Génova que quiere cesar las turbulencias. 

Los adversos a Mallada aguardan que desde la dirección nacional se pueda dar una indicación más que lleve a un relevo en la portavocía del grupo parlamentario y aseguran que, desde su punto de vista, la acuerdo con Feijoo iba más allá de la la renuncia a presentarse al Congreso y el relevo, según su versión, sería más inmediato. Este grupo afirma que un acto que iba a celebrarse en Ribadesella con la participación de Teresa Mallada y que el iba a dar una explicación sobre los sucedido en estos días fue cortado de raíz desde Madrid para no alimentar más polémicas.

El Partido Popular una formación con un diseño muy jerárquico y la que la dirección nacional tiene un peso definitivo en la elección de los principales candidatos. El congreso que vaya a celebrarse en Asturias, previsiblemente en noviembre y con el singular sistema de doble vuelta del PP (con una primera votación en la que participan todos los afiliados que estén al día en el pago de sus cuotas; una segunda en la que sólo votan los compromisarios) será para elegir un presidente o presidenta orgánico; pero sobre el candidato al Principado, quien vaya a poner su cara en los carteles de las próximas elecciones asturianas, la última palabra la tendrá Génova. De la misma manera que es suya la decisión sobre candidaturas a las alcaldías de ciudades del tamaño de Oviedo o Gijón.