Cómo se blindó Asturias antes los ataques del pirata Francis Drake

DANIEL ROIG

ASTURIAS

Parte del cuadro «Heroica defensa de La Coruña por el Marqués de Cerralbo» de José Soriano Fort, recogido en la obra de  «Contra Armada», de Luis Gorochategui
Parte del cuadro «Heroica defensa de La Coruña por el Marqués de Cerralbo» de José Soriano Fort, recogido en la obra de «Contra Armada», de Luis Gorochategui

La derrota de la Armada Invencible llevó los preparativos por el temor de un contraataque incluso hasta la capital asturiana

02 nov 2022 . Actualizado a las 08:58 h.

A finales del siglo XVI, el rey español Felipe II controlaba un inmenso territorio que abarcaba, además del peninsular, extensas posesiones en América y Asia, Flandes (en la actual Holanda) y partes de Italia. Era un colosal imperio en pugna colonial y diplomática con Inglaterra, lo que, previsiblemente solo podía acabar en enfrentamiento militar.

En esa época, el monarca ordenó una gran partida que pretendía derrotar a Isabel I de Inglaterra y que acabó en el mayor desastre marítimo de la Armada Real. En este contexto, los asturianos sintieron en primera persona el fracaso de la llamada Armada Invencible, que naufragó frente a las costas británicas.

Después del desastre, los ingleses partieron hacia costas españolas en busca de revancha. Con ellos iba un viejo conocido, el corsario Francis Drake. Asturias temía ese contraataque, así que se comenzó a hacer acopio de armas y reclutar soldados para defender los puertos. Y el temor a un desembarco llegaba hasta Oviedo, según una investigación del profesor José Manuel Fernández Álvarez, (El Principado de Asturias y la Armada Invencible. Magister 17).

Tanto era el temor, que llegaron a pedir a la abadesa de San Pelayo «las llaves de la puerta sita en las cercanías del monasterio para cerrarla», y a instar a la población que se refugiara con armas a punto y «dos fanegas de pan molidas».

No era una excesiva prevención, teniendo en cuenta que el Principado venía sufriendo de antiguo incursiones de los corsarios ingleses (incluyendo al famoso Francis Drake), lo que lleva a los gobernantes asturianos a aportar hombres y armas para la defensa.

Los preparativos

Volvamos un poco atrás. Según Fernández, ya en el mes de febrero de 1588 llegan noticias de que se estaba preparando una flota y se aconseja al Gobernador de Asturias Lope Zapata Ponce de León que tome medidas para protegerla región.

El 20 de mayo de 1588 partían de Lisboa 137 barcos con nada menos que 27.000 hombres a bordo (19.000 soldados y 8.000 marinos), una fuerza muy poderosa para la época. Pero todo fue mal desde el principio. Un tiempo endiablado separó el contingente, que se vio obligado a refugiarse en puertos gallegos e incluso asturianos, donde tuvieron que abastecerse. Y lo peor estaba por llegar.

Los ingleses ya estaban sobre aviso y, ayudados por las tremendas tormentas, consiguieron repeler el ataque de la armada española. Según algunos historiadores, un tercio de las naves se perdió y el resto pudo regresar en septiembre de ese año, pero sin conseguir su objetivo de expulsar del trono a Isabel II.

Según el profesor Fernández Álvarez, Felipe II pidió entre tanto a Asturias que reclutara hombres, quizá pensando en un segundo ataque a Inglaterra. Primero reclamó 1.500 y finalmente 1.000 soldados entre los asturianos, así como una cantidad económica que fijó en 3.000 maravedís por soldado con el fin de mantener el contingente durante varios meses. No obstante, una vez conocida la derrota, el reclutamiento resultaba inútil.

La venganza inglesa

La derrota española volvió las tornas. Se acentuó el temor de un contraataque inglés que incluyera las costas asturianas. Hacia el mes de mayo de 1599, «la situación era crítica» y se avistan en el mar velas, pero finalmente se trataba probablemente de la flota que se dirigía a La Coruña, y pasaron de largo. La ciudad gallega resistió al embate enemigo y éste se dirigió hacia Lisboa.

Y, tras participar en el revolcón de La Coruña, Drake recibiría su merecido precisamente de manos de un asturiano, Gonzalo Méndez de Cancio y Donlebún.

Bajo el epígrafe anomalía detectada en la barra de Santa Cristina se sitúa el pecio de la flota de Drake para el que se pide una especial atención durante las obras de dragado

¿Está la flota del pirata Drake enterrada en Santa Cristina?

d. v.

La friolera de 432 años han pasado para que la flota de Drake vuelva a plantar cara a A Coruña. Si en su momento la valentía de una ciudad lo hizo retroceder, ahora lo que queda de su derrota, supuestos pecios de los barcos que perdió en la batalla, condicionan el dragado de la ría de O Burgo. En un proyecto realizado por la firma ya extinta Archeoatlántica se proponen medidas correctoras y protectoras en el proyecto de dragado y entre ellas se señala que se debe tener especial cuidado con un posible pecio de Drake de la flota de 1589.

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